México, entre países líderes en trasplantes hepáticos

Ximena Arredondo, de 23 años, fue atendida en el Centro Médico Nacional de un extraño padecimiento que causó cirrosis anémica.
La paciente y su mamá.
La paciente y su mamá. (Especial)

México

Ximena Arredondo nació con una extraña enfermedad denominada cirrosis por anemia drepanocítica, que daño de manera irreversible su hígado, por lo que en el Centro Médico Nacional (CMN) 20 de Noviembre del Issste procedió a realizarle, el 7 de enero, un trasplante hepático con lo que México se ubicó entre las naciones líderes en este tipo de procedimientos complejos.

El coordinador nacional de Trasplantes, Aczel Sánchez Cedillo, y el director del CMN 20 de Noviembre, Luis Ernesto Gallardo Valencia, explicaron que el caso de la joven, de 23 años de edad, llamó la atención médica debido a que en el mundo únicamente se han realizado 18 trasplantes y solo 10 han sobrevivido.

La joven forma parte de ese centenar de sobrevivientes que habitan en Europa y EU. Su caso colocó a México, en particular al Issste, entre las naciones que han logrado realizar trasplantes altamente complejos y exitosos ante una enfermedad que registra un elevado índice de muertes.

“Sienta un precedente nacional e internacional de las opciones de tratamiento para este tipo de cirrosis, enfermedad que condicionó a Ximena a recibir transfusiones mensuales desde los tres meses de edad para poder sobrevivir”, señaló Carlos Florez Zorrilla, jefe de Trasplante Hepático y cirujano responsable del equipo que realizó la operación.

La cirrosis hepática ocupa el cuarto lugar de mortalidad en México, con un registro 28 mil 732 decesos durante 2014. Se tiene la falsa idea de que dicho mal es provocado exclusivamente por el alcohol, pero la realidad es que del total de los casos solo 30 por ciento tiene su origen en ésta causa, otro 30 por ciento lo adquiere por transfusiones, en el 30 por ciento adicional se desarrolla por diabetes mellitus y 10 por ciento por enfermedades raras.

La intervención era compleja por todo su historial: a los tres meses de edad comenzó a ser transfundida, recibió sangre 120 veces a lo largo de 10 años, provocando que el hierro se acumulara, provocándole daño hepático severo.

A los siete años se le extirpó el bazo y un año después las amígdalas, por lo que se diseñó un protocolo muy particular basado en tres sesionen de diálisis hepática. También se incluyó en la lista de espera de un donador que llegó justo al año.“Existe poca información de cómo tratar este tipo de pacientes, por lo que el comité de trasplantes determinó que lo mejor era cambiarle toda la sangre dadoque realizar un trasplante con células enfermas hubiera llevado al fracaso”, precisó Mauricio González Avante, jefe del Banco de Sangre del CMN.

“Sustituimos 70 por ciento de los glóbulos rojos enfermos por sangre sana, esto se realizó antes y después de la cirugía”, dijo González Avante.

La cirugía del 7 de enero duró nueve horas.Cinco meses después Ximena aseguró sentirse totalmente recuperada y en proceso de reintegrarse a su vida escolar y social. Su plan de vida incluye concluir sus estudios universitarios de mercadotecnia.