Mexicali tiene su Nilo

Nuestro colaborador Federico Campbell envió su columna poco antes de caer enfermo la semana pasada. Al confirmarse que padece influenza AH1N1 y que permanece hospitalizado

México

Cuenta la leyenda que los lugares del planeta Tierra que tienen las condiciones climatológicas de Mexicali, Baja California (temperatura, presión atmosférica, índice de humedad), no admiten asentamientos humanos.

—Pero Mexicali tiene su Nilo —decía Fernando Jordán—: el río Colorado.

Viene a cuento esta remembranza porque Miguel Ángel Berumen acaba de publicar un libro tan importante como interesante: La conquista del agua y del imaginario: Mexicali y Valle Imperial, 1901-1916, y que deberían leer todos los bajacalifornianos, en particular los que ahora andan terminando la secundaria y empezando la prepa.

El problema del agua en el Valle Imperial y en el de Mexicali es de larga data y no solo por sus complicaciones diplomáticas, de derecho internacional, sino por las complejidades hidráulicas que siempre comporta un río fronterizo y de curso divagante. Nos cuenta Miguel Ángel Berumen, autor también de un libro sobre Francisco Villa y otro, con Claudia Canales, de fotos de la Revolución mexicana. Berumen, originario de Ciudad Juárez, es un investigador que toma la fotografía como testimonio y documento; de ahí su pasión por los archivos.

Sostiene Berumen que la proliferación de la fotografía coincidió con la época en que Estados Unidos había dejado atrás la conquista de más territorio mexicano para dar paso a la conquista del mercado y los recursos naturales de México; gracias a ello, numerosos fotógrafos pudieron documentar este nuevo modelo de conquista, que tuvo una de sus máximas expresiones en el valle de Mexicali entre 1901 y 1916, cuando empresarios estadunidenses adquirieron las tierras y los derechos del agua del río Colorado en la parte mexicana.

Este libro se adentra en el mundo fotográfico que dejó la fantástica historia del “Egipto de América”, nombre con el que se conocía también a Mexicali e Imperial. Un territorio que se convertiría en la última gran conquista y una de las más excitantes del Oeste americano. Este trabajo da cuenta de la forma en que los estadunidenses construyeron un imaginario predominante sobre dicho valle gracias a una memoria selectiva en la que dejaron fuera a los mexicanos. En ese proceso fue decisivo el papel que jugaron los fotógrafos, editores de periódicos y revistas, así como autores de numerosos libros.

En este libro de abundantes fotografías aparece el general Harrison Otis, dueño de Los Angeles Times, que se pasea en un carromato sobre el río Colorado.También aparecen los trabajadores, los indios cucapás.

A diferencia de otros lugares, aquí no tuvo lugar una guerra de imágenes que pudiera contrarrestar el efecto pernicioso de la mirada colonizadora de los estadunidenses. Aún así, esta investigación se las ingenia para recuperar en las fotografías extranjeras el papel de México y los mexicanos en el florecimiento de la zona de riego más grande del mundo. 

Nuestro colaborador Federico Campbell envió su columna poco antes de caer enfermo la semana pasada. Al confirmarse que padece influenza AH1N1 y que permanece hospitalizado, Dominical MILENIO le desea un pronto restablecimiento.