El legado de María Teresa Rodríguez, en una antología

La investigación, realizada por Alejandro Chehín Salinas, fue editada por el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo.
Al lado del compositor Carlos Chávez, con quien tuvo una relación muy cercana.
Al lado del compositor Carlos Chávez, con quien tuvo una relación muy cercana. (Especial)

México

Aunque al hojear el libro María Teresa Rodríguez. Iconografía (1923-2013) uno no supiera que se trata de una gran pianista, resultaría una delicia detenerse en cada una de las imágenes. Aquí aparece la artista hidalguense con sus padres y hermanos, allá con Manuel M. Ponce, más adelante con Julián Carrillo, Claudio Arrau, Carlos Chávez, Alicia Urrueta, Rodolfo Halffter, Eduardo Mata y muchos más.

Fallecida el año pasado a los 90 años de edad, fue solista en agrupaciones como la Orquesta Sinfónica de Boston, la Filarmónica de Moscú, la Sinfónica de Dallas y, en México de la Orquesta Sinfónica Nacional, la Orquesta Filarmónica de la UNAM y la Sinfónica de Minería, bajo la dirección de grandes directores como Carlos Chávez, Kiril Kondrashin, Igor Makevitch y Eduardo Mata. Maestra del Conservatorio Nacional de Música durante 30 años y primera mujer que dirigió este centro educativo.

Varias de estas actividades figuran en el libro, pues aparecen los programas de sus primeros conciertos, sus diplomas, cartas y sus fotografías. Todo refiere una pasión por la música. Dos discos compactos y un dvd son el complemento de este testimonio editado por el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo.

Su autor, el pianista e investigador Alejandro Chehín Salinas, conoció a la concertista en los años ochenta como su alumno y, con el paso del tiempo, fue su amigo. En entrevista con MILENIO la recuerda como una "gran difusora de la música mexicana de su tiempo, tanto de compositores como Blas Galindo y Carlos Chávez, como del español Rodolfo Halffter, quien se nacionalizó mexicano".

El investigador consultó sus archivos personales y todo lo que guardaba desde niña. "Empaquetaba los documentos en sobres y les ponía fecha y otros datos adicionales. Fue una mujer muy ordenada, pero de cualquier forma me llevó un año revisar todo este material", asegura Chehín Salinas.

La revisión lo puso ante un material riquísimo en historias: "De las fotografías tuve que hacer una selección rigurosa hasta quedar en lo que fuera esencial, que incluye la importancia de los personajes, su calidad estética y hasta el autor de la imagen. Ahí están Ponce, Rubinstein y Heifetz en un material fotográfico invaluable".

Rodríguez tuvo una relación muy cercana con Carlos Chávez, de quien grabó toda la obra que escribió para piano, de música de cámara y su Concierto para piano y orquesta, refiere el investigador. "Para mí su versión es uno de los registros sonoros más destacados, porque en el disco participó la New Philharmonia Orchestra de Londres, dirigida por Eduardo Mata".

¿Cómo fue su relación con Chávez?

Tuvo cercanía con el maestro Chávez desde los años cincuenta del siglo pasado, cuando era director del Instituto Nacional de Bellas Artes. Chávez la llamó y la ayudó para que se fuera a estudiar a Europa, aunque con la condición de regresar a México. En los años sesenta, la invitó a su taller de composición, donde tuvo como alumnos a Eduardo Mata, Jorge Dajer, Héctor Quintanar y otros. Interpretaba a primera vista las obras que ahí se producían. Por eso abordó tanto repertorio.

¿Cómo era la maestra?

Fue una maestra exigente, disciplinada y ejemplar, y un ser humano maravilloso. Nació en Pachuca, pero sus padres la trajeron a los siete años a la Ciudad de México para estudiar con Antonio Gomezanda y luego ingresó al Conservatorio Nacional de Música. Hizo toda su vida profesional aquí en México. El libro incluye una cronología en la que hablo de sus giras, así como de las condecoraciones que recibió en México y el extranjero. Entre ellas destaca haber sido premiada por el gobierno de Polonia por su difusión de la obra de Chopin.

En una cultura centralista, es importante que Hidalgo difunda el legado de sus músicos...

Yo desarrollo un trabajo de rescate de compositores hidalguenses del siglo XIX y de la primera mitad del XX, y he realizado discos y exposiciones documentales. Es preciso recordar que uno de los parientes de María Teresa Rodríguez fueron músicos, como su tío Mariano Manuel Rodríguez, así que provenía de una familia musical.

María Teresa Rodríguez. Iconografía (1923-2013) se presentará en la Feria del Libro de Minería el 19 de febrero a las 17:00 horas.

Testimonio sonoro en dos discos y un dvd

María Teresa Rodríguez grabó 17 álbumes (entre discos long play y compactos), suficientes para dar cuenta de su talento a futuras generaciones. Alejandro Chehín Salinas hizo una selección representativa y en el primer disco reúne obras de Debussy, Schumann, Chopin, Franck y Liszt. El segundo está dedicado a Carlos Chávez e incluye desde sus composiciones juveniles hasta su Concierto para piano y orquesta, pasando por sus Nocturnos, Estudios y otras obras.

Chehín rescató algunas grabaciones personales de la maestra, realizadas desde 1969 hasta su último concierto en el 2008. "Entre el material inédito está una muestra de las conferencias-conciertos que realizaba Carlos Chávez, donde él explicaba y ella interpretaba. El dvd incluye conciertos en audio de Schumann, Mozart y otros autores, así como entrevistas, para concluir con un video con el Concierto para piano número 5 de Beethoven".