Diéresis invita a probar Sauce Tomate a la africana

La galería abre hoy tres exposiciones: Dos individuales y un trabajo colectivo que coordinaron las artistas conceptuales María Gimeno y Clara Carvajal.

Guadalajara

La fundación Slaoui de Marruecos el año pasado invitó a María Gimeno y a Clara Carvajal, artistas españolas de corte contemporáneo, a que generaran un proyecto único de colaboración que derivara en una exposición.

Sauce Tomate es el resultado de su imaginación y de sus aspiraciones por crear una gran colaboración internacional en el que integraron a 40 artistas. Esta y dos exposiciones individuales se presentan en la galería Diéresis a partir de hoy.

A decir de las artistas, Sauce Tomate hila sus formas personales de expresión y logra hacerlas confluir en un proyecto conjunto y “lo bonito es que fue como poner las compras en la cesta y de ahí salió una comida preparada”, dice Gimeno sobre la exposición que fue hecha en Oriente y solo después se pactó su presentación para esta su segunda visita que realiza a Guadalajara.

Durante su primera visita María Gimeno ya trabajaba en una instalación que hizo en su departamento con lo que pudo crear su más reciente obra. Mientras se trasladaba en taxi en esos días, observó en una barda la frase que ahora se ha convertido en el título de la muestra individual que presenta hoy: Si muere el soñador mueren los sueños. La tercera exposición que también se inaugura es Jacob y el ángel de su colega Clara Carvajal.

Aunque trabajan juntas con frecuencia y comparten una ideología feminista, sus personalidades producen temáticas disímbolas.

En Sauce Tomate se conforma un juego de palabras que en la pronunciación al castellano suena algo así como “sos tomate” que hace alusión a un producto colectivo que reunió 40 recetas de salsa roja, una por cada artista invitado pero la representación fue gráfica y no con una descripción convencional. con instrucciones escritas. Clara y María hicieron una cata con los ojos vendados mientras Javier Álvarez musicalizaba el experimento de las artistas. Los resultados están plasmados en un catálogo a manerade video y otras piezas que de ahí derivaron. “A mí lo que me gusta de mostrar esa pieza aquí es que planteo el tema del arte en la cotidianidad mientras Clara se va más en la parte de la antropología, del ritual y de la catarsis”, apunta Gimeno.

Este sábado 14 de marzo a las 12:00 horas se inauguran la exposición colectiva Sauce Tomate, y las individuales Si muere el soñador mueren los sueños, de María Gimeno y Jacob y el ángel, de Clara Carvajal.

Por única ocasión como parte del corte de listón, Gimeno presenta un performance relacionado a la pieza principal de la exhibición. La galería Diéresis está en Hidalgom 1228, en la colonia Americana, entrada libre.

Carvajal desde Shiraz

Clara Carvajal estuvo en Shiraz, Irán donde recientemente realizó una residencia de uno de sus proyectos en curso. También viajó a Teherán a trabajar con un video editor importante sobre lenguajes encriptados, obra que le gustaría traer a México. La artista dice que esa fue una oportunidad para su arte, pues a pesar de que medio oriente, “sobre todo hacia Los Emiratos Árabes experimenta problemas políticos y de libertades individuales, tienen un desarrollo importante del arte contemporáneo en cuanto a la imagen por lo que destaca en cine, video y fotografía y son grandes productores artísticos porque tienen el dinero”. Lo que muestra en Guadalajara es una retrospectiva sobre su introspección en los últimos cuatro años hacia el surgimiento de las sociedades y las expresiones artísticas desde la antigüedad hasta hoy. Su simbología y los significados conceptuales que encierran.

Arte en casa

María Gimeno en el otoño pasado ofreció un ciclo de tres conferencias performáticas con las que abordó la ausencia de las mujeres en la historia del arte. Su objetivo fue restaurar ese fallo e introducirlas en las páginas de tratados de historia del arte del siglo XX, sobre todo uno publicado en 1970.

Su propuesta es producto de una instalación hecha dentro de la casa, lo cual le implicó una nueva manera de trabajar, comenta la española y lo encontró fascinante porque se dejó llevar por esa alteración de la vida cotidiana, así como reflexiones que surgieron por el arte hecho en casa, a lo que ella apunta como parte del olvido de las mujeres en la historia del arte.