La Máquina de Teatro ocupa el Museo del Chopo

Juliana Faesler destaca las dificultades de dirigir una compañía liderada por mujeres.
Imagen del proyecto Unidad Habitacional.
Imagen del proyecto Unidad Habitacional. (Especial)

México

La compañía Máquina de Teatro, de Juliana Faesler y Clarisa Malheiros, realiza una residencia artística durante marzo en el Museo Universitario del Chopo.

Las actividades propuestas por la agrupación giran en torno a la situación política del país. Habrá seminarios, talleres, instalaciones y puestas en escena que atraviesan desde temas históricos hasta coyunturales, los cuales han determinado el devenir nacional.

Faesler explica que la compañía celebra 19 años de trabajo ininterrumpidos, un gran logro, especialmente porque la agrupación es dirigida por dos mujeres.

Durante su estancia en el Chopo se estrenará la obra El diablo, de Malheiros, estudio filosófico sobre unos textos de Fernando Pessoa y Silvia Lemus, comenta a MILENIO.

También se presentará la obra Zapata, muerte sin fin, de la propia Faesler: "El montaje es una reflexión sobre la frase de Ricardo Flores Magón: 'Tierra y libertad'. Este proyecto lo trabajamos en colaboración con colectivos de Jalisco, Tamaulipas, Oaxaca, Yucatán y Distrito Federal. Retoma la figura de Emiliano Zapata: del héroe, del luchador social, y la posibilidad de entrelazar esto con la metáfora del poema Muerte sin fin, de José Gorostiza, con la creencia de que personajes como él no han muerto y siguen en la sierra", cuenta la directora.

La idea de que los héroes del pasado siguen vivos está relacionada con el hecho de que el Ejército mexicano, desde el sexenio de Felipe Calderón, ha eliminado líderes sociales bajo el manto de la guerra contra el narcotráfico, dice la dramaturga.

El proyecto Unidad habitacional será otra de las actividades. Se trata de la reunión de un grupo de creadores que reflexionan sobre el significado que tienen las unidades habitacionales y habitar el Distrito Federal desde el punto de visto de la arquitectura y la organización social en la que este tipo de desarrollos fueron construidos, menciona.

La propuesta es una instalación transitable que se hizo con la compañía Soy México. Durante sus cinco horas de duración le permite al público acercarse a los bailarines o ser un espectador más. Agrega: "La idea es saber qué te pasa a ti como público al meterte entre los bailarines".

La directora Alma Gutiérrez estrenará su ópera prima, Todas las cosas que están mal, que trata de los errores de la humanidad: "De manera irónica y muy buen humor, aborda nuestros problemas con una visión que tienen los jóvenes de menos de 30 años, de ver el mundo de manera filosa", añade.

Los tres talleres que impartirá la compañía en el Chopo se comunican entre sí. El primero, que dará la propia Juliana, es sobre la novela Guerra en el paraíso, de Carlos Montemayor, la cual habla de la guerrilla mexicana de los años setenta, y cómo se puede llevar a escena; el segundo es sobre Creación, de David Gutiérrez, donde se hará un estudio de casos específicos de problemáticas en América Latina. El tercero es un laboratorio de composición coreográfica que impartirá Zuadd Atala.

Faesler cree que ha sido difícil mantener la agrupación en un país en el que no abundan compañías de teatro dirigidas por mujeres: "Como dice Simone de Beauvoir: 'El chiste es no dejar que te borren del mapa'. La pertinencia y necedad de seguir trabajando y abrir las puertas es lo que nos ha mantenido tantos años".