Camerata brinda homenaje a Manuel de Elías

Desde sus primeras composiciones hasta sus últimas piezas junto con el violinista invitado Adolfo Alejo, se vivió el octavo concierto de temporada en el Teatro Nazas de Torreón.
Manuel de Elías en el octavo concierto de la temporada de inviernos de la Camerata de Coahuila.
Manuel de Elías en el octavo concierto de la temporada de inviernos de la Camerata de Coahuila. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

La Camerata de Coahuila realizó su octavo concierto de temporada Otoño-Invierno 2014, en el Teatro Nazas con un homenaje al compositor mexicano Manuel de Elías en donde también estuvo como director invitado.

Se abrió telón con la pieza “Poema para Orquesta de Cuerda", (segunda versión), de Elías realizada en septiembre de 2013, pieza que refleja las experiencias recientes del músico, con sonoridades que corresponden a un poema mezclado en su mente de sonidos misteriosos e inesperados.

De Elías como director se ha ocupado de difundir la música mexicana, latinoamericana y contemporánea en general, además del repertorio tradicional.

“Mictlán-Tlatelolco”, canto fúnebre, para orquesta de cuerdas, resultó muy atinado a los temas actuales. Obra que nace como una respuesta inmediata a la tragedia nacional de 1985. Mictlán: la región de los muertos.

De una sonoridad que denota denuncia entre gritos que surgen de una línea de sometimiento pieza de tono melancólico que dio una clara muestra del talento que posee el joven violinista mexicano.

Por su parte, “Mutatis-Mutatis”, que significa cambiando lo que se debe cambiar, musicalmente aplica el proceso de una idea inicial sujeta a modificaciones y variantes, escrita dentro de una dinámica de evolución.

La velada finalizó con la “Sinfonietta”, una de las obras tempranas del compositor, compuesta en su adolescencia. Para su movimiento inicial hace el uso de una forma sonata. Obra que pone de manifiesto la comprometida búsqueda en pos de un lenguaje propio alcanzado en su madurez.

El público asistente al Teatro Nazas fue testigo de la entrega de Manuel de Elías, así como del violista invitado, Adolfo Alejo, quien dejó en claro que se trata de un virtuoso del instrumento musical que toca.