Magos Herrera y Javier Limón presentarán su nuevo disco

El guitarrista español y la cantante mexicana ofrecerán el jueves próximo un recital para estrenar su más reciente producción.
Una amalgama entre el flamenco y el jazz.
Una amalgama entre el flamenco y el jazz. (Especial)

México

El próximo jueves, la jazzista mexicana Magos Herrera y el guitarrista español Javier Limón se unirán para presentar en el Lunario del Auditorio Nacional, su más reciente disco: Dawn, en un concierto titulado Magos y Limón.

La producción musical, hecha a voz y guitarra, tiene un origen muy orgánico. En entrevista con MILENIO, Herrera recuerda que se conocieron después de un concierto que ella dio en el Lincoln Center de Nueva York: "Después de tomarnos un café, nos hicimos amigos, y desde el primer encuentro sentimos que teníamos muchos lugares en común musicalmente, por lo que decidimos hacer un proyecto".

También invitó a Limón para que la acompañara a tocar en algunos conciertos en el Carnegie Hall: "Estábamos acompañados por mi quinteto, pero en los momentos en que él tocaba la guitarra y yo cantaba había un gran entendimiento".

Según Magos, ha encontrado una gran complicidad con su compañero de viaje en este nuevo disco, pues ha tenido libertad para explorar: "Al solo ser voz y guitarra todo se hace muy evidente: el sonido y la calidad del trabajo están al desnudo. El valor de este material se encuentra en el valor de la sencillez".

Además de la complicidad, la autora de discos como México Azul, Distancia y Soliluna, entre otros, cree que Javier y ella han vivido un proceso de trabajo importante, pues la experiencia de él como músico y productor y su trayectoria como cantante durante 20 años, les ha permitido complementarse: "Es la primera vez que él está en el escenario, y que yo hago algo así".

—¿Cómo se da la relación entre el flamenco y el jazz?

—El mismo Paco de Lucía tuvo encuentros con el jazz, y Chano Domínguez tuvo aproximaciones del jazz al flamenco. Miles Davis hizo alguna combinación. Hay muchos encuentros entre ambos géneros, pues tienen un espacio de libertad muy grande y de improvisación, con vocabularios distintos, pero con libertad en el fraseo, en cómo se dicen las cosas, en la personalización de
las expresiones. En este caso, no solo queríamos honrar el repertorio del jazz, sino el de Latinoamérica, pues yo no solo soy mexicana sino de América Latina.

—Leí en una entrevista que Javier Limón te había regresado a ser más cantante que improvisadora. ¿Es así?

—No es tan así. Lo parafrasearon de una forma distinta. Lo que sí he dicho, y mucho, es que Javier
Limón me ayudó a regresar a la canción, me regresó a la idea primordial de saber por qué canto. En el mundo del jazz tu aproximación es muy de músico: como improvisar y frasear, y siento que con Javier regresé a las sesiones con mi papá en la sala de la casa, cantando música que me gusta.