MUSICÓPATA: La revolución de los audífonos

Musicópata
Musicópata (Cortesía)

Ciudad de México

Hace 20 años lo más importante para los adolescentes eran sus zapatos tenis. Hace 10 años su interés estaba en los iPods y otros aparatos para almacenar y reproducir música. Hoy lo que más interesa es la marca de los audífonos que les cubren los oídos.

Si usted está pensando en comprar unos audífonos como regalo para un joven en esta temporada debe tener cuidado antes de gastar el dineral que cuestan marcas de moda como Beats, Skullcandy o Urbanears, porque cada una identifica al que la porta como miembro de una “tribu”.

Los audífonos Beats, con su cable rojo y una gran “b” en las cubiertas, llevan la delantera. Empezaron a aparecer en videos musicales hace unos años impulsados por el rapero Dr. Dre, fundador de la compañía. Esta exposición en los medios generó grandes ventas entre los adolescentes. El éxito de los Beats demostró que los audífonos caros tenían un alto potencial de venta al ser, además de un gadget,  un accesorio de moda. Antes, este nivel de precios estaba reservado solo para los audiófilos más exigentes.

Los audífonos blancos del iPod que surgieron hace una década indicaban que el  usuario estaba a la moda, pero hoy el joven que los porta es solo uno más entre la multitud. Para destacar hoy el adolescente necesita algo más voluminoso y llamativo. Esta necesidad ha sido comprendida por varias empresas que este año alcanzarán ventas mundiales billonarias.

Los audífonos Skullcandy fueron diseñados originalmente para esquiadores y snowboarders. Salieron a la venta en tiendas deportivas como la marca preferida en la práctica de los deportes extremos. Pronto rebasaron las pistas nevadas e invadieron las calles. Hoy es más frecuente verlos en el Metro que sobre la nieve.

Los Urbanears aportaron modernos diseños escandinavos llenos de colorido. La empresa lanza cada año dos nuevas colecciones en ediciones limitadas.

Los audiófilos más serios no se han dejado impresionar por la moda de los audífonos. Opinan que aunque suenan bien, no es tanto como para justificar los exagerados precios que se paga por ellos. En el mercado se consiguen audífonos que cuestan la mitad y suenan igual o mejor.

Pero la calidad del sonido no es el punto. Lo que ahora importa es el estatus o el prestigio que se proyecta al llevar estos nuevos artefactos que complementan a los aparatos reproductores y se incorporan al estilo de vida y dan look más contemporáneo.

Otros fabricantes han entrado a este nicho de mercado ofreciendo ventajas y características especiales. Marcas como Bowers & Wilkins, Bose, Sennheiser y Starck, ofrecen variables interesantes. En algunos casos es una mejor calidad del sonido, en otros, se destaca la reducción del ruido ambiental y una amplificación alimentada por baterías.

Como ya ha venido sucediendo, este año la revolución de los audífonos volverá a ser una de las características más distintivas de los avances en la electrónica juvenil que cada día más se va sumando a la moda del adolescente contemporáneo.