Luis Pescetti convoca a un concierto para tocar juntos

El cantautor argentino invita a cantar, contar chistes, bailar y a ser irreverente a diario, no solo los días en que se celebra a la infancia.
Sus relatos los escribe como si fueran pensados por un niño.
Sus relatos los escribe como si fueran pensados por un niño. (Especial)

El título del concierto que se ofrecerá los días 30 de abril y 1 de mayo en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris es Luis Pescetti no cantará Lilí, pues "¡Ay Lilí!" es uno de los temas que inevitablemente le solicitan cada vez que pone un pie en el escenario.

En entrevista vía telefónica con MILENIO, Pescetti dice: "Ese título es una broma para echarles bronca a los chavos; lo que va a pasar es que un poquito antes del espectáculo voy a salir a escena y todos van a empezar a gritar '¡Lilí, Lilí, Lilí!', y yo voy a jugar con eso, pero por supuesto que la voy a cantar.

"Otra broma ideada para esta presentación es que le hemos pedido a la gente que lleve sus guitarras para cantar y tocar juntos. Pero entiéndase que es una broma, de ninguna manera es obligatorio para entrar al teatro. Es simplemente para que quien así lo desee pueda pasar por mi página electrónica, consultar las partituras, ensayar y luego ir al concierto preparado para cantar y tocar todos juntos".

Explica que para esta ocasión la fórmula secreta que ha preparado es la siguiente: 23 por ciento de canciones clásicas y más pedidas, 10 de algunas nuevas mientras el público espera que siga con las otras, 15 de juegos de los de "¿para qué me ofrecí traer a los niños?", 200 por ciento de chistes nuevos, 30 de musicazos invitados (todos mexicanos), 43 de bailar, bailar, bailar, 22 de ternura y 7 de reclamos al final del show.

El cantautor explica que la base de su éxito radica en que sus relatos los escribe como si fueran pensados por la mente de un niño: plantea situaciones tan comunes de la vida cotidiana que, de manera natural, mueven a la risa de quienes asisten a sus conciertos o leen sus libros.

Sin embargo, el imaginario infantil ha cambiado de manera muy rápida y él mismo se ha visto orillado a cambiar la forma en que se comunica con ellos: "Ha cambiado mucho en lo personal y lo artístico. En lo personal empecé como maestro y ahora termino siendo padre; en mi relación con la infancia desde el lugar del maestro y del padre del artista hay muchas satisfacciones.

"En lo artístico, antes uno hacía la canción y había que esperar para ver qué pasaba; ahora hago la canción, la posteo en Facebook y en 15 minutos ya está una respuesta. La pongo en YouTube y hay una interacción muy rápida; para darnos una idea, todos mis discos están en Spotify, una plataforma para escuchar en línea".

Explica que esta inmediatez ha provocado que a un niño contemporáneo le pase como le ocurre a los adultos: "Sales a la calle y todo mundo mirando el celular, entonces a los niños les gusta lo mismo. No podemos decir que eso sea bueno o malo, simplemente es diferente.

"Lo cierto es que esos niños y los adultos también necesitamos realizar actividades que tengan otro peso, otra dimensión; esto es: correr, jugar, cantar, tocar, porque son las actividades de las que está hecho el mundo y no las electrónicas, aunque lo parezca".

Relata que hace poco tiempo un niño lo visitó en su casa; se trataba de un chico muy hábil en el juego de tocar la batería en su computadora. Pescetti, no obstante, puso al chico frente a una batería real y la respuesta del niño fue de sorpresa: "Es diferente", le dijo. "Entonces de lo que se trata es que conozcan las diferentes dimensiones de la realidad que les ha tocado vivir", explica Pescetti.

Por ello invita a seguir cantando, contando chistes, bailando, siendo irreverentes, no solo los días en que se celebra a la infancia sino todos los días: "Es el mejor recurso que tenemos para seguir con los pies bien puestos en la tierra", señala.

El espectáculo se presentará el sábado 30 de abril y domingo 1 de mayo, a las 13:00, en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, Donceles 36, Centro Histórico.