El Louvre y Claude Lévêque estrenan relación artística con un rayo de neón

"Bajo el capitel más grande del mundo" es el titulo de la intervención del artista
Fotografía facilitada por el Museo Louvre que muestra la pirámide acristalada y el rayo de neón inaugurado hoy por Claude Lévêque (1953), uno de los artistas franceses vivos más internacionales, invitado a intervenir en el museo hasta diciembre de 2015. Su proyecto, titulado "Sous le plus grand chapiteau du monde" (Bajo el capitel más grande del mundo), se dividirá en dos partes, la segunda de ellas a partir del el otoño del año próximo
Fotografía facilitada por el Museo Louvre que muestra la pirámide acristalada y el rayo de neón inaugurado hoy por Claude Lévêque (1953), uno de los artistas franceses vivos más internacionales, invitado a intervenir en el museo hasta diciembre de 2015. Su proyecto, titulado "Sous le plus grand chapiteau du monde" (Bajo el capitel más grande del mundo), se dividirá en dos partes, la segunda de ellas a partir del el otoño del año próximo (Efe)

París

El Louvre y Claude Lévêque, uno de los artistas franceses vivos más internacionales, presentaron hoy el inicio de una colaboración que se prolongará hasta diciembre de 2015 y que a partir de mañana ocupa oficialmente la pirámide de vidrio del museo con un rayo incandescente.

La obra se inscribe de lleno en la trayectoria estética y conceptual de Lévêque, que representó a Francia en la 53 Bienal de Venecia, en 2009, y que a menudo utiliza el neón, la luz, la escritura y el sonido para dialogar con el espacio y la memoria del lugar donde ubica sus obras.

En plena ejecución de su impresionante poderío, el rayo del Louvre es de neón rojo anaranjado, de acuerdo con el gas noble que contiene, precisó a Efe el artista.

Para disfrutarlo al máximo, es preferible contemplarlo de noche, pues de día apenas resulta visible.

Titulada "Sous le plus grand chapiteau du monde" (Bajo el capitel más grande del mundo), esta monumental y poética intervención permanecerá, no obstante, encendida día y noche, indicó el director de Mediación y Programación Cultural, Vincent Pomarède, número dos del museo.

Nacido en Nevers, en 1953, este artista amante de lo onírico que en algunas de sus obras ha redibujado con neón la escritura temblorosa de su madre, atribuye a un trabajo con un grupo de escolares el origen del rayo luminoso.

Durante una residencia con alumnos de primaria hace dos años les propuso dibujar relámpagos, fulgores y otros destellos naturales, y uno de ellos, realizado por un niño de 11 años, le impactó de manera especial.

El estudiante, invitado esta noche a la velada inaugural, dio sin saberlo forma al anguloso resplandor en tres dimensiones que desciende desde la punta superior de la pirámide y sin llegar hasta el subsuelo de su vestíbulo acristalado se detiene en un zócalo intermedio, frente a la puerta de acceso principal del museo.

Allí podrá verse durante un año y medio desde el interior de la Pirámide, construida en 1989 por Ieoh Ming Pei, y sus alrededores, así como desde algunos puntos de la histórica perspectiva que atraviesa el Jardín de la Tullerías, la plaza de la Concordia, los Campos Elíseos y el Arco de Triunfo, hasta el Arco de la Defensa.

Acostumbrado a intervenir en espacios intimistas, en su búsqueda de emociones y sensaciones, Lévêque dijo haber rechazado en un principio la propuesta de ocupar esa parte del Louvre que diariamente atraviesan decenas de miles de visitantes y donde ya expusieron artistas contemporáneos como Wim Delvoye, Tony Cragg y Loris Gréaud.

Invitado a elegir un lugar donde establecer un diálogo entre su obra y el antiguo castillo de los reyes de Francia, eligió los muros medievales del Louvre, en el origen del museo que en la actualidad es el más visitado del mundo.

Fue durante su preparación cuando descubrió cómo poder conectar el proyecto que inaugurará en el otoño de 2015 con la que hoy se convirtió en su primera parte, unidos ambos por su deseo de "ligereza".

Para Pomarède, este es "verdaderamente un proyecto en dos capítulos con un largo periodo intermedio", que estimulará la curiosidad por descubrirlo en su totalidad.