Sin Demián los Bichir 'toman la palabra'

La puesta en escena 'El último preso o la policía', del dramaturgo polaco Slawomir Mrozek. se presentó en el Teatro Isauro Martínez de Torreón. "Una farsa cómica escrita en el 58", dijo Bruno.
La familia Bichir abrió el Festival de la Palabra 'Enriqueta Ochoa'.
La familia Bichir abrió el Festival de la Palabra 'Enriqueta Ochoa'. (Aldo Cháirez)

Torreón, Coahuila

Vuelve a reunirse la familia Bichir en el escenario con la obra de teatro 'El último preso o la policía', del dramaturgo polaco Slawomir Mrozek.

Faltó Demián quien por motivos de trabajo no pudo asistir. El papel que regularmente interpreta fue tomado por su padre, Alejandro.

La puesta en escena fue en dos funciones este viernes en el Teatro Isauro Martínez con motivo del Festival de la Palabra Enriqueta Ochoa.

Además de la familia Bichir, otra de las celebridades que estuvieron en el escenario fue el actor de televisión Raymundo Lozano, quien hizo una aparición sorpresiva.

La historia se desenvuelve en un lugar inexistente, en el cual la represión es terrible y las condiciones precarias, tan así que nadie aboga por sus derechos ni a sublevarse en contra del gobierno.

No obstante en último preso político que queda tiene la disposición de retractarse de sus ideas revolucionarias en búsqueda de la libertad, lo cual trae consigo una serie de confusiones, por lo cual, es sistema jurídico cuestiona su razón de ser.

"Es una farsa cómica escrita en el 58. Al ser esta obra un muy buen texto, termina teniendo una repercusión en cualquier época, en cualquier país y en cualquier momento.

Esto habla de dos cosas del teatro universal: que siempre está vigente en cualquiera de sus manifestaciones, que cuando es buen teatro subsiste en los tiempos y (además) de lo mal que está nuestro país, vamos, que parece que la historia se escribió hoy en la mañana", expone Bruno Bichir.

El guión de la obra no tiene ninguna adaptación, es simplemente la traducción de la obra al español, carece de tropicalización ni tiene ningún tipo de mexicanismos o alusiones directas a los sistemas de gobierno.

A su vez la ocasión fue aprovechada para rendir homenaje a la trayectoria de su padre, Alejandro Bichir.

"Es un homenaje a su vida, a su ser teatral. Él inició en Torreón su carrera como actor. Cuando yo nací él ya era director de teatro y ahora lo hemos sonzacado otra vez a que sea otra vez ese actor", agregó Bruno.