Ligia Pérez Cruz, una mexicana en el 'cráter de la muerte'

Abordará la plataforma 'Myrtle', desde donde se llevará a cabo la primera perforación marina en el centro del hueco que dejó el impacto de un gran meteorito hace 65 millones de años.
La investigadora del Instituto de Geofísica de la UNAM.
La investigadora del Instituto de Geofísica de la UNAM. (Especial)

México

Ligia Pérez Cruz es la única mujer mexicana que estará presente, junto con otros 29 científicos, en una de las investigaciones más importantes sobre Chicxulub, al participar en la expedición para perforar el centro del cráter a fin de encontrar claves para revelar detalles, tanto de la extinción de los dinosaurios, como de la evolución de la Tierra.

La investigadora del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) abordará la plataforma Myrtle, que será utilizada para perforar el también llamado cráter de la muerte que se encuentra al norte de Yucatán y se formó tras el impacto de un meteorito hace 65 millones de años.

“Mi función básicamente consiste en el estudio de los sistemas climáticos que existieron hace millones de años; sin embargo, mi participación dentro de la plataforma es para apoyar en las actividades de la geoquímica, esto sin duda para mí es oro molido”, señaló Pérez Cruz en entrevista con MILENIO.

Además, la científica participará en las investigaciones y análisis que se realizarán cuando las muestras extraídas del cráter Chicxulub sean llevadas a Bremen, Alemania, para continuar con los análisis correspondientes.

Ligia se enteró del proyecto en el Instituto de Geofísica, donde ha trabajado por más de una década. En ese lugar se encuentra el repositorio de los núcleos de Chicxulub, que es un almacén en el que están las muestras del cráter extraídas en 2001 por científicos de la UNAM desde pozos en tierra firme.

“Hace aproximadamente cinco años  Jaime Urrutia, uno de los líderes del proyecto, me invitó a colaborar en aspectos relacionados con investigaciones científicas y paleoambientales del cráter de Chicxulub, pero fue hace 10 años cuando se propuso el tema para perforar distintos sitios”, recordó la especialista.

Expedición 364

Pérez Cruz aseveró que para la comunidad científica del mundo es importante la Expedición 364 que realizarán en los próximos días, ya que será  la primera perforación del cráter en la parte marítima (hay 14 terrestres).

Esperan extraer una muestra continual, que se refiere al registro geológico continuo de aproximadamente mil 500  metros, los cuales contienen información de lo que ocurrió en la Tierra durante los últimos 66 millones de años.

“Los procesos para poder hacer una perforación son muy complicados y largos, sobretodo en la parte del financiamiento, ya que las estructuras que se requieren son muy complejas y muy específicas”, aseguró.

Anteriormente, Pérez Cruz había participado en iniciativas relacionadas con la difusión de las áreas de la ciencia con la  Secretaría de Investigación, Innovación y Educación Superior de Yucatán.

No es la primera vez que aborda una plataforma, años atrás ya colaboró en  investigaciones del Instituto Mexicano del Petróleo, donde trabajó con equipos totalmente diferentes,  pues se trataba de espacios relacionados con temas geológicos.

Ligia ha participado también en campañas oceanográficas en el Golfo de México, el mar Caribe, el Pacífico mexicano y el Pacífico tropical; no obstante, se trató de experiencias que duraron máximo 30 días.

“Será inolvidable”

“Esta próxima expedición durará al menos 65 días, será complicado porque las instalaciones son muy limitadas, estar encerrado con personas que no conoces puede ser difícil, pero no cabe duda que será inolvidable”, comentó.

Según Ligia, aún existe confusión entre los habitantes de Chicxulub, pues algunos piensan que se trata de extracción de petróleo. Por ello iniciaron campañas de difusión para señalar que el proyecto del cráter permitirá tener registros climáticos mayores a los que se tienen en la actualidad, además de que es ciento por ciento amigable con el ambiente, con los ecosistemas y con las actividades económicas locales.

La científica egresada de la carrera de biología en la  Facultad de Ciencias de la UNAM cuenta con doctorado en ciencias del mar, además de estar especializada en oceanografía geológica por parte de la misma institución.

Ligia adelantó que la investigación servirá también para un museo relacionado con el cráter Chicxulub, proyecto que se hace con la colaboración de la UNAM y el gobierno de Yucatán.

Pero uno de los mejores frutos de la Expedición 364 será que “esta investigación abrirá las puertas para los científicos y estudiantes de esta área se acerquen en las tareas de la geociencia, conocimiento solar, cráteres o paleontología”, concluyó la científica.