Libros: bien cultural o industria de servicio

El vicepresidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial dijo que esta incertidumbre persiste en el sector ante los cambios tecnológicos.
El MAM exhibe ahora una buena parte de su colección patrimonial, en diálogo con una selección de libros y textos de la biblioteca de la artista.
El MAM exhibe ahora una buena parte de su colección patrimonial, en diálogo con una selección de libros y textos de la biblioteca de la artista. (Cortesía MAM)

Guadalajara

En el marco de la Feria Internacional del Libro FIL, de Guadalajara, el vicepresidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem), Aldo Falabella, indicó hoy que este sector enfrenta nuevos retos ante el cambio tecnológico.

Durante el Foro Internacional de Editores y Profesionales del Libro, sostuvo: "Hoy en día, estamos ante un gran cambio tecnológico, ya que la internet y los dispositivos móviles nos integran al mundo digital, lo cual exigirá en nosotros nuevas formas de hacer negocio, y existen muchas dudas ante ese futuro".

Subrayó que la incertidumbre es "si seguirá el libro como un bien cultural o solo una industria de servicio; seremos capaces con las nuevas tecnologías de generar nuevos y más lectores, o simplemente vamos a sustituir la cultura impresa por nuevos soportes".

Comentó, además, que otras interrogantes son: "Seremos capaces de disminuir la brecha digital que existe entre los países para lograr un acceso para todos, y si la estructura productiva de los libros existirá todavía o lo digital va a borrar a muchos de los que estamos aquí".

El mundo digital, puntualizó, es una realidad y los profesionales de la edición "tienen que colaborar en este proceso y adaptarse a esos cambios".

Por otro lado, manifestó que la Caniem cumplirá 50 años de existencia en 2014, "medio siglo de encabezar a los editores de México, tanto de libros como de publicaciones periódicas".

Expresó que esta Cámara se ha convertido con el paso del tiempo "en un eslabón confiable que negocia, media y propone políticas culturales y públicas para el fortalecimiento de la industria, y también uno para ampliar las posibilidades empresariales de todos sus agremiados".

"Hemos procurado en materia fiscal y legislativa siempre tener reglas claras, a fin de proteger e incentivar la industria, y pugnamos por una legislación mucho más favorable para los editores", afirmó.

Resaltó que se trabaja para evitar la "piratería" que afecta gravemente, así como las descargas ilegales de contenidos protegidos por el derecho de autor, "ya que queremos competir de la manera más justa, con las herramientas que protejen nuestros derechos y con reglas comerciales claras y justas".