Los "Libros Proféticos" de William Blake

La publicación bilingüe de Ediciones Atalanta de los Libros Proféticos íntegros, con reproducción de las ilustraciones, en dos volúmenes  es de una relevancia suprema para la comprensión de esta ...
Portada "Libros profeticos I" de William Blake
Portada "Libros profeticos I" de William Blake (Cortesía )

Ciudad de México

De las impresiones originales de los Libros Proféticos de William Blake existen pocas copias conocidas. Su método de impresión no le dio la independencia económica que ansiaba, aunque sí la individualidad manifiesta en objetos únicos de exquisita belleza. A esto se debe en parte el que Blake sea un artista y poeta del que se habla mucho pero al que se conoce poco, y se lee menos, incluso en la Gran Bretaña. Toda reproducción de los libros como fueron concebidos —una unidad hecha de palabra e imagen—, es labor ardua y amorosa.

La publicación bilingüe de Ediciones Atalanta de los Libros Proféticos íntegros, con reproducción de las ilustraciones, en dos volúmenes (el segundo aparecerá a principios de 2014) es de una relevancia suprema para la comprensión de esta obra en el mundo de habla hispana, en el que las traducciones existentes de Blake son poco conocidas y en el que nunca antes se ha intentado una publicación integral que dé fe de la trascendencia y belleza de esta obra. La edición se suma a los Ocho ensayos sobre William Blake, de Kathleen Raine, una de las más sensibles autoridades sobre Blake, libro traducido por Carla Carmona y que incluye las ilustraciones del Libro de Job. Ambas publicaciones son objetos hermosos, cuidados hasta el más mínimo detalle de diseño y producción, y nos recuerdan lo que Blake sabía bien: que forma es también contenido, que no toda la experiencia humana es reductible a un formato electrónico.

Los Libros Proféticos son precedidos por una introducción lúcida y exaltada de Patrick Harpur, que sitúa con exactitud la obra y pensamiento de Blake en su contexto histórico como una rebelión contra la esterilidad del racionalismo rampante del siglo XVIII fundamentada en la convicción de que la principal facultad del alma no es la razón, sino la imaginación. Harpur hace un esbozo de admirable claridad de la compleja geografía de Blake y de los personajes que pueblan su personal mitología, y nos entrega un texto conmovedor que nos urge a adentrarnos en el universo vivo y aún relevante de ese espíritu fiero que fue Blake.

A su vez, Bernardo Santano, en el Prefacio del traductor, facilita el acceso del lector a una obra que puede ser intimidatoria por su complejidad, recordándonos que ésta se desarrolla en una dimensión simbólica que la vuelve inclasificable, y presenta al poeta y artista inglés como "instrumento de una especie de evolución orgánica" que se refleja en la diversidad métrica de los versos. Analiza cómo, con el paso del tiempo, la comprensión de la obra de Blake ha ido ganando en hondura, y coincide con Harpur en su interpretación del concepto de profecía en estos poemas.

Santano escribe también un breve prefacio para cada poema: textos precisos que nos ayudan a entender tanto la mitología que Blake fue desarrollando a lo largo de sus libros como la técnica con que trabajó cada uno de ellos.

La traducción de la totalidad de los Libros Proféticos es una labor titánica. Remito al lector al lamento de Ahania al final de El [primer] libro de Urizen para que se dé una idea del universo que estas traducciones abren al lector de habla hispana.

Se agradece en esta edición la inclusión de Tiriel y sus ilustraciones, en general poco conocidas, y del inacabado Vala, o los cuatro Zoas, cuyo prefacio nos ayuda a navegar por un universo particularmente complejo. La reproducción de algunas de sus láminas, con sus tachones, enmiendas y esbozos es un privilegio que nos permite atisbar el proceso creativo de Blake.

Todas las ilustraciones están reproducidas con esmero y fidelidad, y si bien ninguna reproducción es capaz de proporcionar la profunda emoción de las copias originales, llenas de matices sutilísimos, Atalanta nos entrega sin duda lo más cercano posible a esa experiencia.

No creo exagerar si digo que esta edición de los Libros Proféticos de William Blake en español es uno de los acontecimientos editoriales más importantes en nuestra lengua en décadas, y la publicación simultánea de los ensayos de Raine es el apoyo idóneo. Así, Atalanta continúa la labor generosa e invaluable que Jacobo Siruela iniciara con Ediciones Siruela en los años 80, guiada por uno de los ejes rectores blakeanos: el de la transformación de la experiencia humana merced a la visión imaginativa.