Colegios mantienen “vivas” a las librerías

Aunque realizan diversas actividades de promoción, pues de otra forma sería imposible mantenerse. Coinciden que el formato digital no desaparecerá el físico y cada vez hay más lectores en México.
Poco a poco crece el interés de los niños y jóvenes por la lectura.
Poco a poco crece el interés de los niños y jóvenes por la lectura. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

El sostén de algunas librerías laguneras depende en gran medida de la venta de material que utilizan los niños y jóvenes en diversos grados escolares, donde centran algunas actividades de promoción.

Erick Sánchez, subgerente de Gandhi Laguna, explicó que esos libros los tienen catalogados en el apartado de no ficción y abordan temas vinculados a la economía, filosofía, lógica, computación y ciencias exactas.

"De las seis áreas que tenemos esa es la que más venta de unidades tiene, tanto aquí como a nivel nacional. Le sigue la de Desarrollo Humano que incluye libros motivacionales y luego la de niños y jóvenes, la cual ha cobrado fuerza últimamente", dijo.

“Hace unos años se hablaba de que los libros electrónicos desplazarían a los impresos. Ahora se habla incluso de lo contrario. En el Reino Unido, está comprobado que la gente prefiere los libros impresos, aunque tenga un nivel socioeconómico alto".

Por su parte, Ena Galindez, propietaria de la Librería Aurora (especializada en libros para infantes), detalló que realizan diversas actividades en los colegios particulares para promocionar la mercancía que tienen, pues de otra forma sería imposible mantenerse.

"Desde que fue establecida la librería sabíamos que no nos podíamos quedar encerrados, salimos a los colegios a promocionar las ferias del libro porque ahí están los niños", expuso.

Así también, Ruth Castro, coordinadora de 'El Astillero Librería', resaltó que los principales compradores de sus materiales son jóvenes que cursan el bachillerato.

“Hasta ahora quienes consumen más son los jóvenes. Chicos que cursan la preparatoria hasta adultos jóvenes de treinta y tantos años. También hay adultos, claro, y adultos que compran material infantil, pero los jóvenes son el público promedio”, especificó.

Dos de esos comercios cuentan con otros servicios, el primero con la venta de películas y materiales afines a la lectura, mientras que el segundo funciona como papelería.

Al respecto, Galindez mencionó que han sido cuestiones que han decido adoptar para poder sufragar ciertos gastos de manutención, como la renta. Por su lado, Gandhi lo hace por pertenecer a una cadena nacional que está enfocada a diversos servicios.

Los encargados coinciden en que, aunque las estadísticas de lectura en México evidencien que existe un rezago por el consumo de un promedio de 2.9 libros al año, no reflejan toda la realidad.

“La gente está leyendo más... creo que hay estudios y referencias que reflejan que se van llegando a los cinco libros por año. Vamos por los 45 que recomienda la ONU”, opinó Sánchez.

Y Galindez opinó: “las estadísticas son muy generales, abarcan todo el país y se basan en registros de ventas, pero si te presto un libro no queda registrado. Hay que tenerles cuidado, son útiles y tienen una parte de razón, pero no son absolutas”.

En cuanto a la proliferación del formato digital, consideraron que el formato físico no desaparecerá y coexistirá con el electrónico.

“Hace unos años se hablaba de que los libros electrónicos desplazarían a los impresos. Ahora se habla incluso de lo contrario. En el Reino Unido, por ejemplo, está comprobado que la gente prefiere los libros impresos, aunque tenga un nivel socioeconómico alto y obviamente, acceso a la tecnología. Creo, más bien, que son formatos que seguirán conviviendo”, expuso Ruth Castro.

Erick Sánchez dijo que actualmente hay estudiantes de preparatoria que ya manejan los nuevos formatos, sin embargo les resulta complicado compartir los contenidos y por eso aún el impreso impone. También aseveró “existe cierta nostalgia en la gente y prefieren el libro impreso”.

Y Ena Galindez manifestó que aunque el formato digital ha cobrado fuerza, lo ideal para el público en el que se especializan resulta el material físico.

“El impreso todavía tiene su encanto y es lo ideal para aprender a leer y cultivarse. Le vemos una larga vida, aunque el electrónico se ha popularizado”, dijo.

A pesar de eso, las librerías han optado por estar presentes en los medios digitales e incluso tienen con cuentas en las redes sociales, además de que algunas comercializan libros formatos electrónicos.

Cabe destacar que en los últimos años han cerrado varias librerías, principalmente en el Centro de Torreón.

“En el centro tal vez tuvo que ver la inseguridad, pero también el hecho de que la ciudad ha ido creciendo y las zonas comerciales se alejaron del centro. Porque algunas librerías en el centro cerraron, pero otras en centros comerciales llegaron o se posicionaron, mientras que algunas continúan en el mismo sector”, consideró Ruth Castro.

Vale recordar que algunas de los negocios cerrados estuvieron ubicados sobre la avenida Morelos, entre está Punto y Aparte, Ser Humano y Cristal.

También a finales de 2011 terminó actividades la Isauro Martínez, la cual tenía la distribución oi cial del Fondo de Cultura Económica (FCE).