Aprueban reformas a la Ley de Patrimonio Cultural

Los cambios contemplan la protección de los bienes materiales e inmateriales, además que establece sanciones a quienes atenten contra estos.
El propósito es que con esta herramienta legal se evite el deterioro de fincas valiosas y la pérdida de tradiciones
El propósito es que con esta herramienta legal se evite el deterioro de fincas valiosas y la pérdida de tradiciones (MILENIO)

Guadalajara

Las reformas a Ley de Patrimonio Cultural para el Estado de Jalisco y sus Municipios, fueron aprobadas ayer con 33 votos a favor. Julio Nelson García Sánchez presidente de la Comisión de Cultura de la LX Legislatura del Congreso del Estado y Jaime Prieto integrante de la misma, coinciden en que el consenso se ha dado debido a que fue un “buen ejercicio ciudadano”.

 

“Después de la última sesión que tuvimos hace un mes, se tuvo una mesa de trabajo en donde se formalizó la modificación del artículo tercero, y se dejó claro que quedan protegidos todo los inmuebles construidos de 1900 en adelante y no sólo hasta 1920, dice García Sánchez y añade que por su parte la Secretaría de Cultura de Jalisco (SC), recomendó ampliar el periodo de elaboración del reglamento, de 60 días que marca se recorrió a 180 días para hacerlo de manera cuidadosa e integrar catálogos de fincas valiosas. Estos catálogos en los que se puntualizará qué fincas son consideradas como valiosas resultarán de la revisión actualizada que hagan de cerca de 16 mil fincas de la Zona Metropolitana de Guadalajara que pertenecen a los perímetros marcados ya por la propia SC, y además se elaborarán otros que integren los municipios de todo el estado. El funcionario destaca también que ahora ya no existe comité interinstitucional para decidir sobre estos temas ya que la SC queda como la única responsable para aplicar el reglamento y además queda abierta la opción para que los ciudadanos mismos puedan integrar un expediente y solicitar que se proclame como valioso, una actividad o un objeto que consideren deba ser protegido como lo marca esta ley.

 

Entre los beneficios de esta ley se encuentran que quedan protegidas manifestaciones, tradiciones y folclor que son parte de la identidad de los jaliscienses y que podrán tener reconocimiento como patrimonio inmaterial, además que establece sanciones para quienes dañen sobre todo el patrimonio material, incluidos las propias dependencias de gobierno.

 

De acuerdo con García Sánchez, “la recién aprobada ley otorga a los ciudadanos derechos para denunciar toda falta, acción u omisión de cualquier persona física, jurídica o autoridad que perjudique al Patrimonio Cultural del Estado, entre otras”, comenta el funcionario, quien agrega que gracias a las sanciones que esta nueva ley contempla se evitarán y en su caso castigarán, “actos como los que sucedieron en el municipio de Guadalajara, en donde, desde el gobierno se ordenó la destrucción de fincas de nuestro centro histórico, hoy ruinas y baldíos de fauna nociva y mal vivientes. Se van a evitar casos como los de Tonaya en que el propio municipio arrasó con la plaza principal”, dice el diputado.

 

Por su parte Jaime Prieto, dice que el capítulo de sanciones contiene figuras como la amonestación, la restitución del daño producido al bien, la multa hasta por el doble del valor de la restitución del daño, la clausura temporal o definitiva, parcial o total; y la suspensión o revocación de las concesiones, licencias, permisos o autorizaciones correspondientes. En lo que se refiere a las sanciones a funcionarios públicos,se destaca que son responsables solidarios de los daños que pudieran ocasionar al Patrimonio Cultural, con sus sanciones u omisiones en el ejercicio de sus funciones, explica el diputado. Los funcionarios esperan que la publicación de la ley se realice en breve.

 

Lo que viene

 

García Sánchez anuncia que el trabajo con la comunidad cultural continúa y ahora tratarán de canalizar esfuerzos para analizar la Ley de Fomento a la Cultura para que sean reconocidas las culturas populares contemporáneas como el arte urbano, y replantear la promoción a la lectura.