León-Portilla festeja sus 90 en la UNAM

El rector Enrique Graue encabezó el acto en el que hasta “Las mañanitas”, interpretadas por la Orquesta Juvenil Universitaria Eduardo Mata, le tocaron.
“Ha sido un académico ejemplar, un humanista multifacético, un escritor prolijo, un redentor de nuestros orígenes, un maestro...”: Graue.
“Ha sido un académico ejemplar, un humanista multifacético, un escritor prolijo, un redentor de nuestros orígenes, un maestro...”: Graue. (Nelly Salas)

México

Infinitos fueron los conceptos para definir al sabio, a la memoria viva, al erudito, al genio, al tlatoani, al maestro de generaciones, al amigo, al defensor de las lenguas indígenas, al historiador y al filósofo Miguel León-Portilla, quien este lunes festejó sus 90 años de vida, rodeado de la comunidad universitaria, en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón, del Centro Cultural Universitario.

Después de escuchar algunas de las instantáneas expresadas por parte de funcionarios, historiadores y académicos, incluidos el rector de la UNAM, Enrique Graue, "Las mañanitas" interpretadas por la Orquesta Juvenil Universitaria Eduardo Mata, sorprendieron a don Miguel León-Portilla.

Detrás del escenario, los músicos que eran cubiertos por el telón, esperaron el momento para hacer su espléndida aparición, en este festejo al que acudieron ex rectores, amigos, familiares y universitarios. En la emotiva celebración León-Portilla disfrutó ese gran detalle, así como el ¡Goya! lanzado en su honor por los asistentes, aunque un poco deslucido.

Rodeado por quienes lo admiran y lo aman, León-Portilla expresó que este día será "inolvidable, en los muchos que espero tener todavía sobre la tierra".

El defensor de las culturas indígenas comentó que su vida ha sido feliz: "Y al pensar en ello, pienso en Dios, mi vida ha transcurrido en una familia tradicional, mis padres hicieron lo imposible para sacarnos adelante a mí y a mis dos hermanos que ya han fallecido. Luego, con el paso del tiempo, conocí a Ascensión Hernández, aquí presente, investigadora del Instituto de Investigaciones Filológicas, quien me acaba de dar una prueba de un cariño enorme, ahora que estuve a punto de entregar los tenis, porque tuve una pulmonía que me mantuvo tres semanas en el hospital; ella, como un ángel, cuidaba de mí todo el tiempo: ¡te lo agradezco mucho Conchita!", palabras que por supuesto fueron seguidas por una gran ovación para su esposa.

El autor de La filosofía náhuatl, quien ha laborado durante casi 60 años en la Máxima Casa de Estudios, manifestó que su vida ha estado marcada por una serie de novedades, entre ellas, recordó que hace dos años la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos le dio el título de Leyenda Viviente.

Al final de su discurso, que los universitarios celebraron con un enorme pastel, solo acertó a expresar, a quienes lo acompañaron en cada momento de su vida: "¡Muchas, muchas, muchas gracias!"

El hombre que jamás será vencido

El rector de la UNAM, Enrique Graue, quien encabezó la celebración por el 90 aniversario de Miguel León-Portilla, indicó que el homenajeado "ha sido un académico ejemplar, un humanista multifacético, un escritor prolijo, un redentor de nuestros orígenes, un maestro de generaciones, y un ciudadano y hombre ejemplar. A todos nos fortalece la visión histórica y la pluralidad, el hombre que jamás será vencido".

Graue destacó que para la UNAM, León-Portilla es uno de los iconos universitarios más conocidos: "usted le ha dado lustre y vida a la Universidad con su reconocimiento internacional", y aprovechó para señalar que su amistad con el historiador inició desde la "intimidad de su ojos", pues años atrás lo operó de "cataratas".

La fiesta intelectual continuó con todo y pastel y con la participación de 10 investigadores, entre ellos la doctora Juliana González, el historiador Patrick Johansson y el arqueólogo Leonardo López Luján y el escritor Vicente Quirarte, que distribuidos en dos mesas redondas hablaron de las facetas labradas por Miguel León-Portilla como historiador, humanista, filósofo, arqueólogo, maestro y editor.