“Tuve suerte, hice música y gustó en el mundo”

Leo Brouwer y Camerata de Coahuila inaugurarán XIX Festival de Guitarra del Noreste esta noche a las 20:00 horas en el Teatro Isauro Martínez.
El guitarrista Leo Brouwer se presentará hoy en el Isauro Martínez.
El guitarrista Leo Brouwer se presentará hoy en el Isauro Martínez. (Luis Carlos Valdés de León)

Torreón, Coahuila

Marcado tras un accidente que lo llevó a dejar los escenarios como gran exponente internacional de la guitarra, el músico Leo Brouwer aseguró que luego de 30 años dedicado exclusivamente a la composición y dirección musical de grandes orquestas, se someterá a una operación que le devuelva la habilidad de poder interpretar grandes piezas musicales.

¿Qué le inspira componer?
No lo sé. Sé que la música contemporánea cuando yo era prácticamente analfabeto como de 11 a 12 años que fue cuando empecé ya muy tarde, me agarró y después a los pocos meses la música preclásica y el renacimiento fundamentalmente, más que el barroco incluso.

La historia sigue con su camino normal, pero yo, al estar bastante solo y huérfano, me planteé el porqué de las cosas y al no tener lo que dicen los sicólogos y filósofos, referentes o modelos de conducta, quizá pude haber sido un gran gánster, quizá me pudo ir mejor.

¿La vida es impredecible, pero llega a marcarlo?

"No me quejo para nada, creo que la vida ha sido generosa conmigo y debo corresponderle en alguna manera, por eso hacemos un festival en Cuba para el pueblo que es prácticamente gratuito".


Claro que marca yo digo que tuve suerte, hice música, gustó en el mundo y mi música se toca y se graba. Mi esposa es psicóloga e investigadora, yo tengo en casa unos 400 discos con música mía y no los he podido oír todos nunca, esto no debo decirlo.

No es común que se conozca la historia detrás del personaje….

Muchos más que nada me conocen por la música de guitarra porque fue el instrumento que toqué inicialmente. Después estudié otra serie de instrumentos para poder escribirles y esa es la breve historia.

Ahorré dinero trabajando cortando árboles cuando tenía once años, ganaba 25 céntimos de dólar al día y a la semana ahorraba un dólar y al cabo de ocho meses me compré una guitarra muy mala, pero guitarra al fin y ese fue mi punto de partida.

En efecto, yo dejé de tocar guitarra con el tendón roto, hace treinta años, en el año 1981, yendo a una gira de diez conciertos en Estados Unidos, tres en México, y ocho conciertos en Japón, donde fue el accidente y tuve que dejar de tocar.

¿Qué le provocó esta situación?
Un poco de tristeza, pero como yo escribí música porque necesitaba expresar ideas, bastante conceptuadas y que se relacionan estrechamente con grandes de la pintura, como Tamayo de México, Silvestre Revueltas, quizá es música más grande de la América Latina y con los pintores grandes Bacon, Paul Klee, todos los grandes clásicos, por no volver a hablar de Picasso que era una especie de Stravinsky, que fue mi ídolo junto por Bartok.

¿Ha variado su trabajo musical con la tecnología?

La tecnología no me ha ni beneficiado ni afectado, porque no tengo el tiempo, lo tengo pero no el suficiente para dedicarme a perfeccionar el uso de computadoras u ordenadores.

No me afecta para nada, he seguido componiendo con una necesidad interior de realizar ese experimento modular de trabajar con la serie de Fibonacci, que se aplica a las matemáticas, pero que sirve para la arquitectura, música y todo lo que es composición modular.

Y dirijo porque así me comunico con el público ya que dejé de comunicarme con la guitarra. Es posible que me opere porque tengo todavía las manos hábiles, es posible que me opere y quizá se resuelva ese problema y vuelva a tocar, pero eso es una probabilidad entre cien.