La Comarca de Ladrillo, vestigio de identidad

El elemento data de hace 11 mil años, ha soportado todos los adelantos tecnológicos. Está ahí, en ocasiones cubierto de adobe, limpio, con el orgullo del pedazo de tierra amasado y cocido.

Torreón, Coahuila

El ladrillo es su fuerza como arquitectura, otras ciudades tienen la cantera como Durango o Zacatecas, pero La Laguna cuenta con una del Siglo XX y una traza urbana importante por su funcionalismo y características, dijeron en su visita a Torreón el ingeniero Rubén Durazo y el historiador del arte Miguel Vallebueno.

"El Centro Histórico podrá ser de interés para el Instituto Nacional de Bellas Artes", agregaron durante su estancia en Torreón, invitados por Lucrecia Martínez de Santibáñez, presidenta del Consejo Ciudadano de Cultura.

La Casa Colorada en la calle Múzquiz junto al Río Nazas, fue una de las primeras construcciones utilitarias de lo que sería la ciudad de Torreón, ladrillo rojo que albergó a las compuertas para derivar el agua del río al Canal del Coyote.

Todas las construcciones de ladrillo en el centro de la ciudad, podrían considerarse de interés artístico.

Los edificios del viejo sector Alianza siguieron esa tendencia y más tarde los hoteles, oficinas públicas, comercios y casas habitación en las inmediaciones de La Alianza confirmaron la vocación arquitectónica de la ciudad: El ladrillo.

Muchas construcciones mantuvieron el ladrillo a la vista, el elemento constructivo que data de 11 mil años en la sede de la civilización: Mesopotamia y más tarde Jericó, siguen vivos en el Torreón de los siglos XX y XXI.

Han soportado todos los adelantos tecnológicos y aunque esté pintado, recubierto con enjarres y oculto con otros materiales, está ahí, en ocasiones recubriendo al adobe, limpio, con el orgullo del pedazo de tierra amasado y cocido.


EDIFICIOS SOBRESALIENTES

La ciudad cuenta con casas habitación, conjuntos de departamentos, vecindades, comercios, torreones y extraños casos como el del cuarto fechado en 1912, construido sobre la azotea de un edificio en la esquina de la avenida Allende y calle Rodríguez.

Patios de una belleza singular, como el de la calle Ildefonso Fuentes, entre las avenidas Juárez e Hidalgo.

También hay construcciones abandonadas, con hasta dos patios, como la de la privada Rayón, entre las avenidas Abasolo y Ocampo.

Y verdaderas joyas arquitectónicas como la Casa Mudéjar, construida en 1907 en la calle Ildefonso Fuentes, entre las avenidas Matamoros y Allende. La esquina de la avenida Ocampo y la Privada Rayón.

Los dos torreones que sobreviven a todo, el del Reloj Lack en la avenida Juárez y la calle Juan Antonio de la Fuente y el de la avenida Presidente Carranza y la calle Leona Vicario.

El elemento data de hace 11 mil años, ha soportado todos los adelantos tecnológicos.

Todos entre la calle Múzquiz y la calzada Colón y entre los bulevares Revolución e Independencia, salvo la Casa Colorada que está en la esquina de la calle Múzquiz y el bulevar Constitución.

El historiador del arte Miguel Vallebueno y el ingeniero Rubén Durazo, dicen que todas las construcciones de ladrillo en el centro de la ciudad, podrían considerarse de interés artístico, sobre todo aquellas que conservan su estructura original o que podrían recuperarla.

Algunos casos ya están desaparecidos, como la esquina de la avenida Ocampo y la calle Leona Vicario, otros fueron transformados de manera tal, que ya no se reconoce su trazo original, como la casa con detalles mudéjares de la avenida Juárez, entre las calles Falcón y Treviño.

Pero, entre lo que queda hay vestigios de una identidad urbana de la primera mitad del Siglo XX: La Ciudad de Ladrillo.

LA CIUDAD DE LADRILLO

La Casa Mudéjar fue construida por un médico a principios del siglo XX, tuvo varios usos hasta que fue papelería y pasó a ser del ayuntamiento que la cedió a la Universidad Autónoma de La Laguna a cambio de unos terrenos.

El ayuntamiento con intervención del Congreso local, la recuperó en 2013 y pudiera ser restaurada para que recupere su belleza original. Los toques mudéjares son influencia de las dos culturas que le dieron origen.

La árabe del norte de África y la española, sobre todo andaluza y aragonesa que tuvieron presencia en el desarrollo de la ciudad a principios del siglo pasado.

Ejemplo de conservación y cuidado, la ex escuela Amado Nervo, construida en 1922.

ESCUELA AMADO NERVO

La ex escuela Amado Nervo, construida en 1922, hoy ocupada por el IECAM, un edificio sólido de dos niveles en la esquina de la avenida Ocampo y la calle Galeana.

Un ejemplo de conservación y cuidado del entorno, vista desde la contra esquina, el edificio comparte el horizonte con la modernidad de la ciudad.

En ese punto está la humildad y la belleza sorpresiva de un edificio que ha llamado la atención de escritores como Saúl Rosales, una esquina multicolor, de ladrillo, con un arco de medio punto sobre la avenida que da acceso a una vecindad casi deshabitada.

LOS DOS TORREONES

Los dos torreones, el de la antigua Casa Lack, colocado sobre el techo de la ferretería, tiene dos cuerpos y un reloj que siempre marca las 3:45 y el de la Presidente Carranza con cuatro cuerpos, balcones y un remate muy estilizado.

La puerta de acceso es de madera y está muy deteriorada.

LA CASA COLORADA

La Casa Colorada fue hasta hace unos años, un museo independiente dedicado a recuerdos de la Revolución y es uno de los edificios más antiguos de la ciudad.

CASAS, FINCAS Y EDIFICIOS

En la esquina de la avenida Matamoros y la calle Falcón, muestra el deterioro que causan el tiempo, el desplazamiento de la ciudad hacia otros puntos del municipio y el abandono.

Como contrapunto, el abandono de construcciones sobre avenidas importantes, como el antiguo bar “Don Gorry”, en la avenida Juárez, casi esquina con Leona Vicario, dos niveles con una personalidad que merece la atención de una ciudad que pierde su origen urbano.

La casa dañada en la privada Rayón, con dos patios unidos por un arco de medio punto, la fachada decolorada por el paso del tiempo y la sencillez del barrio repleto de casas de ladrillo.

Una de esas edificaciones es el conjunto monumental de departamentos con dos pisos cada uno, está en la esquina de la misma privada Rayón y la avenida Ocampo.

Finca que representa la típica sencillez del barrio repleto de casas de ladrillo.

Dos niveles con remate, mismos que son ejemplo de unidad y ritmo arquitectónicos.

Enfrente, una papelería de ladrillo pintado, cerca un comedor famoso en la avenida Ocampo casi esquina con la calle Mina, justo donde se restaura una casa de ladrillo construida en 1921.

Y por el rumbo, la casa de dos niveles, por la calle Jiménez, entre las avenidas Matamoros y Allende, con balcones y un farol en la puerta, además de un remate muy atractivo.

Otro ejemplo de casa con jardín sobresaliente, está en la misma calle Jiménez, entre las avenidas Matamoros y Morelos, con una reja muy llamativa, que siempre está abierta y permite ver el jardín.

Cuenta con un guardapolvo de piedra, algo común en la región.

Y al dar vuelta una casa sencilla, sobre la avenida Morelos, entre las calles Jiménez y Galeana, con canaleta que baja –expuesta- de la azotea hacia la banqueta.

Más adelante la que fuera Casa de la Cultura en los años 70 y hoy en el abandono, avenida Morelos 639 poniente, un nivel, pintada y con remate que vio pasar mejores días.

Igual que el edificio que está casi enfrente, el de un comercio inaugurado en 1925, se aferra al suelo lagunero.

Ejemplo sencillo, como la casa de la avenida Carranza casi con calle Galeana y la que está en la avenida Juárez y la calle Ramón Corona, deteriorada, pero en pie.

En otros casos, una finca abandonada, como la de la calle Leona Vicario 448 sur, está al lado de otra bien cuidada y sede de una asociación civil, o los locales dañados de la avenida Juárez, al lado del Colegio Amado Nervo.

O de la Ildefonso Fuentes, esquina con Juárez, que tiene una parte en buen estado y otra en ruinas.

Esto se ve muy bien en el edificio de la avenida Hidalgo y la calle Zaragoza, que albergó a la Ferretería La Suiza y ahora solo conserva un muro original, como parte de la fachada, el resto ha sido transformado radicalmente.

Y la antigua Casa Málaga, un monumento en la esquina de la calle Zaragoza y la avenida Juárez, vivo ejemplo entre el deterioro y la conservación, como sucede con los edificios de La Alianza, por ejemplo los de la calle Múzquiz, casi esquina con la avenida Juárez.

Finalmente, frente a Plaza Mayor, por la calle Galeana, un restaurante de dos pisos y terraza que da a la plaza, cierra el recuento preliminar de la Ciudad de Ladrillo que en realidad es la Comarca de Ladrillo.