Olabuenaga, la experiencia volcada en la Obra

El Museo Arocena inauguró el trabajo que la creadora mexicana realizó a partir del recogimiento e introspección producto de una hospitalización que necesitó en julio de 2011.
Teresa Olabuenaga es una artista con más de 38 años de trayectoria.
Teresa Olabuenaga es una artista con más de 38 años de trayectoria. (Miguel Ángel González)

Torreón, Coahuila

Con piezas que representan los diferentes órganos del cuerpo humano, cerebro, corazón, pies, ojos, pubis, entre otros, siendo polines los pilares del cuerpo mismo, en un templo que simboliza un modo de ser paradójico.

El Museo Arocena inauguró "La ida. Esculturas de Teresa Olabuenaga", trabajo que la creadora mexicana realizó a partir del recogimiento e introspección producto de la experiencia de su hospitalización en julio de 2011.

Teresa Olabuenaga, es una artista mexicana. Su obra ha sido expuesta en más de 100 ocasiones en museos y galerías de México, Estados Unidos, Bulgaria, Polonia, Japón, Brasil, Colombia, Chile, Argentina, Ecuador, Venezuela, Cuba, Alemania, Italia, España, Holanda, Filipinas, entre otros. 

Olabuenaga es una artista con más de 38 años de trayectoria, tiene diversos premios y distinciones a nivel tanto nacional como internacional. Actualmente trabaja de manera independiente en su taller. 

Sobre la muestra escultórica "La ida", que presenta en el Museo Arocena, compartió: 

Olabuenaga comentó que el público encontrará piezas que juegan de la misma manera con el dolor, acompañadas de textos en una especie de prosa poética.


"Mi trabajo es una mezcla de la búsqueda de un lenguaje personal en la creación artística, la enseñanza del arte y la apreciación artística, así como la experiencia volcada que dan como resultado una obra", añadió la artista.

Dijo que esta muestra surgió a través de una invitación para presentar obra en el Palacio de la Escuela de Medicina (PEM / UNAM) el año pasado.

"Fue a modo de compartir experiencia con temas que he trabajado en toda mi carrera: la soledad, la infancia y la muerte. Por eso la denominé "La Ida", ya que es una reflexión en donde uno se encuentra de repente con la posibilidad de morir”, expresó.

Comentó que de igual forma, se inspiró en la sala de embriología de la misma Escuela de Medicina. Dijo son 27 piezas que además representan veintisiete semanas de gestación que es cuando el feto respiraría por sí mismo. “Entonces, es una reflexión en cuanto al vivir por uno mismo, salir del dolor, de la enfermedad y de la posibilidad de morir". 

Comentó que el público encontrará piezas que juegan de la misma manera con el dolor, acompañadas de textos en una especie de prosa poética, ya que gustó de la idea de hacer una obra que también fuera una lectura pero sin el afán de ser didácticas. 

"Parten de una idea muy concreta, nada compleja, pero que de igual forma le da una gran amplitud en las temáticas. Además son reflexiones de partes del cuerpo con las que me identifico de diferentes maneras". 

Por otra parte, manifestó que la obra es parte del arte contemporáneo pero con el manejo del arte clásico. 

El proceso creativo fue de un año, la elaboración fue rápida pero es obra de toda la vida. Resultando así que la mejor obra es la última que se hace. 

Dijo que el fundamento de su construcción fue la experiencia, "Al fin y al cabo el arte es un reflejo de la sociedad y de su tiempos".