ENTREVISTA | POR CARLOS RUBIO ROSELL

El maestro argentino, quien fuera figura en compañías como el Bolshoi de Moscú, el Kirov de San Petersburgo y el Royal de Londres, dirige en Uruguay el Ballet Nacional Sodre, sobre este trabajo y su intención de presentarse en México conversó desde España.

"Cultura y educación van juntas": Julio Bocca

Desde hace cinco años Julio Bocca dirige el Ballet Nacional Sodre.
Desde hace cinco años Julio Bocca dirige el Ballet Nacional Sodre. (Octavio Hoyos)

Madrid

El bailarín, coreógrafo y maestro de ballet Julio Bocca no duda ni un instante cuando afirma que en cualquier país, si no hay un trabajo de cultura y de educación que vayan juntos, ese país no va a crecer jamás. "Yo creo", dice, "que ese es un tema que los políticos casi siempre olvidan".

Bocca (Argentina, 1967) dirige desde hace cinco años el Ballet Nacional Sodre (BNS), de Uruguay, compañía que, asegura en entrevista exclusiva, recibió un apoyo incondicional por parte de empresas públicas y privadas, pero sobre todo del ex presidente José Mújica, quien le brindó una "absoluta libertad para gestionarla de forma independiente", lo cual, considera, "es fundamental, porque a veces hay gestiones que si al artista no se le da libertad, por supuesto con los controles necesarios, es muy difícil sacar adelante proyectos culturales importantes. El problema es que muchas veces, como cambian los gobiernos cada cinco o seis años, todo cambia con ellos, y entonces no se puede programar a futuro con una proyección de largo plazo. Así que es muy importante la libertad y que el artista que esté al frente de un proyecto pueda transmitir y gestionar para poder hacer el trabajo que él siente y piensa que puede hacer".

El BNS tiene una intensa agenda tanto dentro como fuera de su país. ¿Para cuándo México?, le preguntamos a Bocca, y el maestro responde que "la idea es ver si este año podemos estar ahí para hacer algunas funciones con motivo de los 80 años de nuestro ballet. Estamos hablando a ver si tenemos la posibilidad, pero no resulta tan fácil para la danza conseguir sponsors

El grupo ha llevado la danza hasta los jóvenes de escuelas rurales

o una programación; pero deseamos de todo corazón poder volver a México, donde ya estuvimos dos veces en estos cinco años con mucho éxito. Y ahora esperamos que el público mexicano pueda ver nuestra evolución y cómo hemos seguido creciendo".

Bocca subraya que si bien no se siente coreógrafo, sino bailarín, a pesar de que se retiró en diciembre de 2007, su trabajo al frente del BNS se basa en una serie de premisas que a lo largo de su brillante carrera, en la que destaca el haber sido convocado en 1986 por el maestro Mijaíl Baryshnikov para ingresar como primer bailarín en el American Ballet Theatre, han definido su estilo. "Sobre todo", expone, "me dejo llevar por la intuición y los sentimientos. Ahora como director estoy tratando de tener unos objetivos a seguir, eligiendo la programación no solo pensando en lo que podemos llegar a hacer, sino con la sensación del ahora. Por otro lado, estoy tratando de mantener y transmitir lo que he hecho durante mis años de aprendizaje con tantos grandes maestros con los que he tenido la suerte de trabajar: coreógrafos, intérpretes y directores de orquesta. Para mí ha sido un privilegio y un desafío hacerme cargo de esta agrupación que este año cumple 80 años de vida, así que se trata de una institución con una sólida historia que hay que tratar de mantener y llevar a esta nueva época para comunicarlo a la gente joven, para que sepa que en el sur de América sigue habiendo grandes compañías y entienda lo importante que es la disciplina y el trabajo, el respeto y el compañerismo para llegar a ser un gran bailarín y formar parte de una gran compañía, valores todos ellos muy importantes que se necesitan para seguir creciendo en la vida".

Feliz con su trabajo actual y consciente de su responsabilidad como Embajador Iberoamericano de la Cultura, Bocca manifiesta su deseo de que todo lo que haga permita a la gente disfrutar. Por eso apoya decididamente proyectos como las funciones especiales que ofrecen a chicos de escuelas rurales en Uruguay. "Quiero que nuestro trabajo llegue a todos y que se puedan conocer los valores que tiene este trabajo: el respeto, la constancia, la disciplina. Mi intención es hacer esto por toda Latinoamérica.

Muchos podrán pensar que cómo es posible acotar un Don Quijote o una Bella durmiente a hora y media, y nosotros hemos podido hacerlo, porque hemos podido mantener la historia clara y precisa, con los personajes y las danzas que tienen que estar, sin restarle riqueza y haciendo que la gente salga con ganas de seguir viendo danza y no rechazándonos. Y ese es el cambio que nosotros tenemos que generar para estar en conjunto con esta nueva época y tratar de llevar esa alegría que da la danza a un montón de gente para que pueda seguir soñando e incluso quieran estudiarla y así los clásicos se mantengan".

¿De qué forma aprecia usted que ha evolucionado el repertorio de los ballets clásicos y qué puede estar quedándose obsoleto en nuestros días?

Los ballets clásicos van a seguir siendo disfrutados por muchas generaciones más. Lo importante en esto es saber darle el ritmo necesario a cada producción que se haga de un ballet clásico. Los ballets clásicos como las grandes óperas se han creado en unas épocas donde la gente no tenía ni un celular ni una computadora, no había nada de internet ni la velocidad y todas las nuevas conexiones. Entonces ir al teatro era todo un acontecimiento; poder disfrutar, estar un tiempo ahí, llevarse toda la imaginación durante tres o cuatro horas en otras épocas era maravilloso. Ahora ya no existe eso y la gente tiene un ritmo de trabajo al cual nosotros debemos acomodarnos. Por supuesto sin desperdiciar ni olvidar lo que es la esencia de cada ballet, lo que es su historia, su energía y la calidad de cada espectáculo que se pone encima del escenario. Eso es lo que por mi parte trato de hacer. Tratamos de que las obras de tres horas sean más cortas, de darles una agilidad para que la gente al cabo de un tiempo no agarre su celular para ver si tiene un mail o un mensaje, y también para incorporar a la gente joven, porque ellos tienen un ritmo de trabajo más veloz con el que tenemos que competir también tratando de que tengan una concentración y se entusiasmen con lo que estamos haciendo. Por eso también estamos tratando de traer maestros diferentes, para que la gente no se aburra. Hay que aclarar que ese cambio que se ha dado con las nuevas tecnologías es maravilloso, porque nos permite saber en segundos lo que otros están haciendo; pero siempre hay que considerar que se debe competir con eso desde la calidad y el respeto que merece la danza.

¿Cuáles son, desde su punto de vista, los elementos fundamentales que la danza transmite al espectador?

Lo más importante para mí es el amor que el artista siente por lo que está haciendo; el amor por estar en el escenario, por cada personaje que hace. Por supuesto está también la belleza, el trabajo constante que se hace. Pero no olvidemos que en un espectáculo de ballet el espectador no solo puede ver al bailarín, sino también escucha a una orquesta, ve una escenografía, un diseño de luces y de vestuario, un conjunto de cosas que hacen que un niño se pueda ir viendo algo más que movimiento y desee ser músico o diseñador o arquitecto, porque genera algo tan completo que lo hace entendible para todos, porque no hay una sola letra que seguir.

A nivel conceptual, ¿qué distancia se debe guardar entre lo que se conoce como ballet o danza teatro y el ballet clásico? ¿Usted cómo entiende estas corrientes y estilos?

Un clásico puede ser el Bolero de Bejart, que es danza contemporánea. Un clásico es algo que va a perdurar. Por supuesto ahora está muy manoseado todo lo que es lo contemporáneo, lo moderno, la danza teatro. Creo que se ha perdido un poco la esencia, sobre todo la enseñanza de cómo conocer tu cuerpo para ir al piso, porque no es solo tirarse al piso, sino saber cómo caer, cómo levantarse, y en una obra contemporánea también. Yo veo que eso se ha perdido un poco. Se ha abarcado tanto que se ha perdido justamente la esencia de la sutileza, de lo elemental que también lleva la danza contemporánea. Creo que se han olvidado un poco en la enseñanza de transmitir lo que hacía un José Limón, una Martha Graham, una Pina Bausch, de mantener esa esencia estudiada, elaborada y pensada para que el cuerpo humano lo pueda transmitir y desarrollar sin lesiones. Ahora está todo un poco manoseado. Pero también eso da la libertad de que el público elija qué le gusta, porque hay un público para todo.

¿Ha sido difícil para usted adaptarse de ser una primerísima figura de un cuerpo de baile a dirigir a los bailarines? ¿No siente la tentación de saltar a las tablas y bailar?

No ha sido difícil, porque la decisión de retirarme fue mía, y mi cuerpo está agradecido. La verdad ahora disfruto mucho dirigiendo y desde esa posición puedo brindar mucho más que si hubiera seguido bailando. Así que el cambio ha sido favorable. Por supuesto uno sigue aprendiendo y creciendo, y siento que puedo ayudar mucho a la danza en general desde esta posición.

En las puestas en escena que monta ¿se puede distinguir un sello, unas pinceladas, unas características que digan que eso lo ha dirigido el maestro Julio Bocca? ¿Hay un sello que a usted le guste darle a las obras que dirige?

Lo que me gusta imprimir es que al menos los bailarines disfruten arriba del escenario y estén realmente gozando del baile que están haciendo y que sean naturales, que sean seres humanos bailando. Eso es lo que más me interesa, y por supuesto se debe tener cuidado de la técnica, pero uno dirige una compañía con muchos bailarines de muchos países, con texturas físicas distintas, y eso hace el trabajo más difícil, porque si uno ve la Ópera de París ve que todos tienen características muy parecidas y entonces es más fácil de trabajar; en cambio, con una compañía diversa, es más complicado que vayan todos parejo, así que lograr que vayan todos parejo y que mantengan su personalidad creo que es algo en lo que trabajo. Pero todavía no veo que haya una pincelada que diga que esta compañía la dirige Julio Bocca.