REPORTAJE | POR VIRIDIANA MARTÍNEZ

Júbilo y abundancia anticipada

Posadas mexiquenses

Habitantes de Tlacotepec, en Toluca, cooperan grandes cantidades de dinero para hacer un novenario a la virgen de Guadalupe, que no solo consiste en rosarios, sino en hacer posadas nueve días antes del 12 de diciembre. Cada una llega a costar hasta 50 mil pesos.

Toluca

El tiempo de que las noches "cobren vida" a través de villancicos, lucecitas que alumbran en la oscuridad, el "dale, dale, dale" a coloridas piñatas, la alegría genuina de los niños y también el gozo de los adultos por recibir un aguinaldo está muy próximo, con las tradicionales posadas navideñas en el Estado de México.

Aunque estos festejos comparten similitudes, las comunidades de los municipios mexiquenses tienen algunas variaciones, no en la forma sino en los tiempos, tal es el caso de Tlacotepec, Toluca, en donde los habitantes se adelantan.

De acuerdo con el antropólogo social David Gómez Sánchez, la localidad coopera grandes cantidades de dinero para hacer un novenario a la virgen de Guadalupe, que no solo consiste en rosarios, sino en hacer posadas nueve días antes del 12 de diciembre.

Llevan a la virgen a un recorrido por las calles para pedir ser albergados en los domicilios de algún buen vecino, después regresan a la iglesia, para recibir el tradicional aguinaldo con dulces, fruta y otros elementos tradicionales.

No solo eso, también acostumbran a dar ponche, tamales, café entre otros alimentos "hay una incongruencia con esta festividad en el aspecto religioso; sin embargo, debido a que se relaciona a Jesús con la virgen María, que es su madre, ellos se adelantan y organizan todo como una forma de festejo y convivencia".

Es una de las celebraciones más importantes en el lugar, la cantidad de recursos económicos que los pobladores dan con este motivo es muy alta, pues la gente no solamente canta temas alusivos a la temporada decembrina sino que celebran con bailes en los que todo el pueblo acude para disfrutar de grupos musicales, sin que exista un solo día de los nueve que la fiesta sea menor.

"Actualmente utilizan el nombre de posadas, para reuniones en las que la gente va a bailar o a beber".

No por ello dejan de lado las posadas del 15 al 24 como tradicionalmente lo hacen en la mayor parte de la entidad; sin embargo, no son tan concurridas, ya no asiste todo el pueblo y cada capilla, por calles, familias o amigos organizan estas conmemoraciones.

En cambio en Gualupita y en Xalatlaco, pareciera que la Navidad llega hasta enero, mes en el que los pobladores deciden realizar los festejos correspondientes al nacimiento del niño Jesús, debido a sus actividades comerciales, pues en diciembre dedican el tiempo a trabajar y posteriormente es cuando realizan las actividades tradicionales navideñas.

Eso sí, cada una de las posadas que efectúan también está plagada de mucha alegría y devoción que es demostrada en las cantidades de dinero, en donde cada una puede salir en alrededor de 50 mil pesos.

Estado de México, origen de las posadas

Hace cientos de años, surgió una de las tradiciones más representativas del país, las posadas y de acuerdo a investigadores, fue en Acolman Estado de México en donde tuvieron su origen, gracias a Fray Diego de Soria en el siglo XVI, refirió el vicecronista de Toluca Gerardo Novo.

Se cuenta que el clérigo, inició haciendo nueve misas de aguinaldo anteriores a la fecha en la que celebraban el nacimiento de Jesús, número que representa el tiempo de embarazo de la Virgen María.

Así iniciaron también con la dramatización de cómo la madre de Dios, con su esposo José pedían alojamiento, antes de que ella diera a luz. El también investigador, recuerda que el teatro fue una forma de evangelización.

"En Gualupita y en Xalatlaco, pareciera que la Navidad llega hasta enero, mes en el que los pobladores deciden realizar los festejos".

"Había problemas de comunicación, por las lenguas, entonces con las obras teatrales se facilitaba la enseñanza de la nueva religión, representaban a los pastores, la adoración de los Reyes Magos, todo eso por medio de las artes escénicas, en esas misas rompían la piñata y estaba lleno de simbolismo".

Mencionó que hoy en día las personas olvidan los orígenes de elementos característicos y con ello pierden en cierto modo su tradición, tales como la piñata, olla recubierta de múltiples colores que la hacían llamativa, sus 7 picos eran infaltables para representar los pecados capitales; sin embargo ahora su forma ha cambiado.

Explicó que "es una representación de la forma en la que el diablo representa de manera muy atractiva tentaciones, que hay que vencer con la fe y como la fe es ciega, las personas deben ser vendadas de los ojos, para destruir lo malo".

Situación actual

Aún hay piñatas que truenan al golpe con palos; los cantos resuenan, empero, es más en los barrios en los lugares alejados de las urbes en donde conservan con mayor tradición estas fiestas en las que una vez que alguien abre las puertas de su casa para dar posada "todo mundo celebra con júbilo".

Utilizan el nombre de posadas, para reuniones en las que la gente va a bailar o a beber, pero hay muchos lugares en los que los vecinos de una calle, barrio o templo se reúnen y hacen lo tradicional, destacan las luces de bengala y rompen la piñata, algunos queman cuetes, aunque es peligroso para los niños, se las ingenian para hacerlo.

"La fruta, cacahuates, son parte de la alegría de chicos y grandes. Para los adultos el ponche, con su agregado, hay muchos lugares donde siguen haciendo estas celebraciones en una calle, reparten comisiones, sobre qué le toca a cada uno".