"El teatro comprometido con temáticas que duelen"

Juan Meliá, Coordinador de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes mencionó que es primordial creer en esa disciplina y afrontarla como una forma de vivir absolutamente necesaria.
Juan Meliá, Coordinador de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes.
Juan Meliá, Coordinador de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Este viernes 19 se llevó a cabo la Reunión Nacional de Teatro en una sede de lujo: el Teatro Nazas de Torreón. Asistieron representantes de institutos de cultura, organismos municipales y aquellos que tienen bajo su cargo la responsabilidad de programar teatro o en otros casos, artes escénicas en general. 

Estuvo presente Juan Meliá, Coordinador de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes, quien destacó que si bien en México ha existido una división radical teatral en lo que se pudiera llamar el modelo cultural, de sobrevivencia con recursos públicos y el comercial, por venta de boletos, en los últimos años esta percepción se ha ido diluyendo. 

"Ustedes en La Laguna tienen una forma de trabajar muy interesante entre patronatos, sociedad civil, ámbito público y creo que ahí es donde está creciendo".

"Está cambiando y me parece muy bien por que empieza un análisis diferente. Sí, desde dónde se produce y cómo, pero está la pregunta de qué es lo que estamos viendo realmente y para quien se presenta".

A estas alturas, para Juan Meliá, desde su cargo que le permite recorrer toda la República, logra percibir diferentes manifestaciones, pero en los casos del teatro cultural, un teatro comprometido que quiere conectar con el público de manera real. 

Comentó que también está comprometido con las temáticas y con aquellas cosas que tanto duelen, en casa, en la colonia, en la ciudad, en el país, afirmó que aunque no siempre gusta que lo digan, eso está ahí, y el teatro ahora ha asumiendo esta responsabilidad con conocimiento de causa y con todas las ganas dijo de responder a la sociedad. 

"Y a nosotros mismos, de manera consciente, a veces provocadora, a veces comprometida, pero siempre queriendo construir un discurso común", destacó. 

La diferenciación entre teatro culto y puestas en escena, ha sido favorecida gracias al llamado "Estímulo Fiscal a la Producción Teatral Mexicana", con el que creadores de todo México trabajan desde hace cuatro años. 

Esto permite dotar de recursos a quienes se dedican a esta forma artística, hasta por dos millones de pesos, para quien procede de modo cultural o comercial, pero para quien lo hace desde el nicho comercial, se le obliga a presentar algo de tipo cultural, aunque en modelos mixtos.

Acostumbrados a vivir casi del aire, los teatreros cuentan con este apoyo para poder rentar teatro, pagar publicidad, pagar al elenco, construir la escenografía, y desde luego, manejar contenidos mejores. 

"Ustedes en La Laguna tienen una forma de trabajar muy interesante entre patronatos, sociedad civil, ámbito público y creo que ahí es donde está creciendo y forjándose una novedad como tal", señaló Meliá. 

Pero existen otras novedades en el ámbito nacional, como las llamadas salas independientes que han logrado éxitos rotundos en países como España, Colombia o Argentina: espacios para menos de cien espectadores, con mayor cercanía en un arte que por excelencia es cercano para con su público. 

Aunque también están construidas en una decisión de ser empresa, con programación de la sociedad civil y miembros de la comunidad teatral sobre todo. Un esquema que Meliá considera rotundamente positivo y que viene a ampliar el modelo mexicano de la dualidad que se mencionaba, de la división entre cultura y comercio. 

"Sucede una cosa en particular, la comunión entre público y creador de manera muy directa, suelen tener una forma de trabajar cercana a las colonias donde están ubicadas, el espectador lo hace casi parte de su vida cotidiana y eso hace que el compromiso del creador hacia ellos sea aún más fuerte", y como ejemplo en La Laguna, el "Centro Cultural Atenas" de Matamoros, Coahuila, entre otros muy valiosos. 

Los hechos violentos han generado una serie de valiosas propuestas en todas las artes. Considera Meliá que no sería justo hablar de alguna en especifico, pero menciona varias que ofertan una importante visión generada a través del discurso que se debe emitir desde la voz del teatro, al respecto. 

"Por ejemplo en Tamaulipas, Ángel Hernández que es un creador potente en su propio discurso artístico, pero que además se ha converitdo en un gestor que ha apostado por espacios donde han ocurrido hechos violentos y que ahí lleva las presencias escénicas". 

Otras formas como las de compañías "Línea de Sombra" o "Lagartijas Tiradas al Sol", que plantean intervenir las temáticas a partir de procesos creativos basados en discursos de ámbito documental del documento real y que cuestionan realmente cual es la forma de presentación y representación de lo teatral y estas vivencias en lo teatral, todo como elementos muy positivos. 

Además, está todo el grupo de la dramaturgia nacional que ya desde hace varios años encabeza las temáticas que nos duelen y las ponen en escena, en discursos como el de Édgar Chías, o el mismo Ángel Hernández, dijo. 

"Creo que es muy importante estar informados, recorro el país y una de las cosas que más me preocupa es que muchas de las cosas que suceden en otras regiones se desconocen acá, y viceversa".

"El discurso está muy repartido en el país, donde hablamos de lo que sucede, o mejor no hablamos. Creo que podríamos recorrer México, de frente y vuelta, de norte a sur, de arriba a abajo, y encontraremos que el teatro en todo el país está en una postura clara de convertirse en una disciplina absolutamente comprometida con la realidad".

Aunque de alguna forma considera que generalizó mucho, manifestó que el teatro tiene muchas responsabilidades sobre sí. “Existe teatro para niños, para jóvenes, está empezando para bebés, y en estos esquemas siempre hay obras enfocadas a lo único, a la experimentación con tecnologías o reflejar estos temas preocupantes". 

Pero, es primordial creer en la disciplina, afrontarla como una forma de vivir absolutamente necesaria y dejar que lo que tenga que suceder suceda, afirmó Meliá: “de lo comercial a lo cultural, desde el teatro de calle hasta el hecho para un departamento, del teatro cabaret al teatro para niños y jóvenes, del circo al teatro clásico". 

De no ser capaces de convivir con todo esto, si prejuzgamos que algo es mejor que lo otro, afirma que estaríamos como en otra guerra, y eso ya aprendimos que no ayuda, sabemos que no nos va a llevar a ningún lado. 

Para la comunidad teatral de la región dice: "creo que es muy importante estar informados, recorro el país y una de las cosas que más me preocupa es que muchas de las cosas que suceden en otras regiones se desconocen acá, y viceversa. Tenemos que comunicar que está pasando".

Al público del teatro mexicano, dijo que el gremio les sigue rogando que confíen en la disciplina teatral, que en ella encontrarán su casa: momentos de regocijo, alegría, lágrimas, de profunda reflexión. 

"Que siempre estaremos ahí, que no nos vamos a ir, por que el teatro es parte de nuestra vida. Podemos hacer que esto suceda de manera cotidiana, como debe ser el teatro: arte de cocción lenta que se produce lentamente y se mejora en cada función, y si el público no esta ahí para hacernos crecer difícilmente podremos ser útiles para todos".