Juan José Zamarrón atraviesa el mundo de la percepción

Durante junio el artista oaxaqueño expondrá 28 de sus obras en la Fundación Sebastian.
“Trabajo de manera integral tanto la forma como el contenido”.
“Trabajo de manera integral tanto la forma como el contenido”. (Octavio Hoyos)

México

El pintor Juan José Zamarrón (Oaxaca, 1965) presentará, a partir del 6 de junio en la Fundación Sebastián, su más reciente obra agrupada en la exposición Las posibilidades del cubo, un acercamiento a los sentidos.

La muestra, que ha venido preparando en la última década, es resultado de la reflexión y de diversas interrogantes: ¿cómo sentimos? ¿Cómo nos llegan las cosas a través de los sentidos? ¿De qué manera cobran significado los sonidos, los olores y todo lo que tocamos?

Presentará 28 cuadros de gran formato, los que dan cuenta de la transformación de su pintura: "Lo que estoy mostrando es el proceso a través del cual mi obra ha cambiado. Al pintar, lo que me gusta es la materia; por eso manejo el óleo, ya que me permite encimar capas, porque me gusta cómo se van combinando los colores, cómo se van creando las formas y las imágenes. Actualmente, se puede decir que en este momento trabajo de manera integral tanto la forma como el contenido".

Zamarrón dice que nunca dejó de pintar a pesar de que lo que pintaba ya no lo convencía: "Lo que me pasó con los últimos cuadros de mi serie anterior es que sentía que mis trazos se habían convertido en una fórmula. Había una imagen, una frase, un texto, algún símbolo y colores brillantes; así eran mis cuadros, me gustaban mucho y era feliz con ellos, pero al final ya no me aportaban nada".

El artista recuerda que cuando abandonó su serie anterior, se propuso hacerse un tatuaje: "Me dije: 'Me voy a hacer un tatuaje, y como soy medio cuadrado, me voy a tatuar en la espalda un cubo'. Un día en una tienda encontré un símbolo que representa en algunas de las religiones orientales a la Antahkana, un puente entre el ser supremo y el ser. Tras estudiar sobre el tema me di cuenta de que el cubo representa una conexión del exterior y el interior que permite que fluya la energía. Decidí entonces utilizar las representaciones de este símbolo con las pinturas que había sin terminar y mi obra fluyó, funcionó".

"A la fecha todavía no me he hecho el tatuaje, pero justamente de ahí surgió el nombre de esta exposición. Apenas hace dos semanas lo encontré, pues de alguna manera decidí pintar cubos y formas orgánicas como las plantas", afirma.

Agrega: "El cubo es una estructura que se puede llenar con lo que uno quiera pero, al mismo tiempo, es una estructura con seis lados y seis direcciones en el mundo. Entonces considero que este cubo me permite meterme en el mundo de la percepción sin dejar que me extravíe. Es como la estructura ideal para mi pintura, para encontrar caminos de libertad, en los que vale ser precavido, pero también vale la pena ser osado, a veces, y yo lo tomo para ir atravesando este mundo de percepción en el que estoy metido ahora y que estoy investigando".

Este proyecto lo tiene planeado en tres fases: la primera es lo que siente y cómo se transforma en una representación; la otra variante, explica, consistirá en hacer una ilustración por medio de las propuestas planteadas por los hombres de ciencia y por los filósofos, desde Platón hasta la neurociencia, y la última será una reinterpretación de los sentidos que han inspirados a otros artistas de diversas disciplinas para reinterpretar sus obras.

El pintor ha escrito que "el cubo es, aparentemente, una estructura inmóvil. Con sus ocho esquinas y sus seis caras parece puesto ahí, en medio de la vida, para contener cualquier cantidad de cosas que se nos ocurra ponerle dentro. Sin embargo, utilizar el cubo como recipiente es muy limitado".

Las posibilidades del cubo, un acercamiento a los sentidos será inaugurada el próximo viernes a las 19:30 horas, y estará abierta hasta el 28 de junio en la Fundación Sebastian, Patriotismo 304, colonia San Pedro de los Pinos.