Joyero inmortaliza en plata la lucha libre

“Soy fan y se me hizo muy lógico hacer al Santo, 'El enmascarado de plata', en ese metal", cuenta el joyero y orfebre Ignacio Vargas.
El Santo en plata
El Santo en plata

México

Cansado de ser productor creativo de radio, hace 11 años Ignacio Vargas dio sus primeros pasos en la orfebrería y la joyería estudiando en un Centro de Educación para Trabajo Industrial (Cecati). Con los ejercicios que le pedían sus maestros llenó de cuanta joya pudo a su novia y a su mamá, hasta que decidió elaborar algo para él mismo. Sin pensarlo mucho, diseñó una máscara en plata y se la colgó en el cuello sin saber el furor que causaría.

"Soy fan de la lucha libre desde pequeño y, se me hizo muy lógico hacer al Santo, El enmascarado de plata, en plata. Entonces la gente me preguntaba: '¿Dónde la compraste?' o '¿Cómo la conseguiste?', y a partir de ahí empecé a desarrollar una de mis primeras propuestas estéticas que es la joyería de plata inspirada en la lucha libre mexicana", señala Ignacio Vargas.

Este creador, joyero y orfebre considera a la lucha libre mexicana como uno de los mayores valores culturales. A través de la joyería podemos conocer aspectos de las culturas, de los mayas, de los egipcios, de los aztecas y, en este caso en particular reflexionar que la lucha libre es actual y abarca a todo el país y diferentes estratos sociales.

"A la joyería y a la lucha libre les debo que me conozcan fuera de México; mis piezas han participado en exposiciones en Francia, España, Bélgica y Japón; lugares muy lejanos; además, a mí me llena de orgullo, porque nosotros la vemos como algo muy cotidiano pero en otros lados no es así, hay sitios donde es una cuestión hasta mágica. Entonces, el hecho de que a través de mí pueda conocerse un poco más y poder añadirle un toque de modernidad es algo que me satisface mucho", dice el joyero.

Vargas recupera la tradición de los mascareros al considerar cada una de estas creaciones como única, por eso dice: "Lo primero que hago es regalarle al luchador la primea pieza de esa línea, porque para mí es un honor y un halago que no solo la gente se interese por mi trabajo y por mis piezas, sino que los mismos luchadores tengan bien clarito que ellos son motivo de inspiración. Para mí la máscara representa la lucha que todos libramos día con día".

Entre sus creaciones más destacadas se encuentran un collar con aspecto de rosario inspirado en la lucha libre, el cual, en lugar de la medalla central de la Virgen tiene la medallita del luchador, y en vez del crucifijo tiene la típica figura del luchador de plástico pero en plata.

"No me interesa ningún tipo de controversia al respecto, es un collar tipo rosario que sintetiza lo que es la cultura popular mexicana, la religión, la fe porque una vez, por ejemplo, me contó Blue Demon jr. que una persona le pidió un favor al ya fallecido Blue Demon padre; la promesa era que si le concedía el favor usaría su máscara durante un año. Así sucedió y, durante un año, esta persona usó máscara".

Ajedrez en plata

En 2010 Ignacio Vargas obtuvo el Premio Nacional de la Plata con la creación del primer ajedrez inspirado en la Ciudad de México; las piezas son figuritas representativas de icónicos de la ciudad.

"Está el México soberano con el Palacio Nacional, que es el rey; al México libre con la Victoria alada, que es la reina; al México cultural con el Palacio de Bellas Artes, que es el alfil; el México moderno con la escultura de Sebastian, que representa el caballo, y el México revolucionario con el Monumento a la Revolución, que es la torre.

"La decisión creativa más difícil fue el México de a pie, el de todos los días, en el que todos estamos jugando como piezas de un ajedrez, echándole para adelante y tenía que ser representada con una pieza que significara todo eso. Se me ocurrió que, aunque ya no existe el vochito, es un ícono que marcó a muchas generaciones; esa imagen representa desde mi perspectiva a los peones, que somos todos nosotros que siempre vamos para adelante y, aunque ciertamente son los primeros que caen en una partida de ajedrez, también es cierto que si sabes jugar bien tu partida, con un peón puedes ganar y convertirte en el rey", explica Nacho Vargas.

La cuadrícula o escaques de este ajedrez tienen grabado el poema Mi hermano el hombre de Netzahualcóyotl; son las raíces del pueblo mexicano

Además de todo ello, Nacho Vargas diseña y reproduce imágenes de la famosa Catrina de Guadalupe Posada, calaveras, gatos y todo lo que forme parte de la cultura popular mexicana, además de solicitudes especificas de sus clientes.

Actualmente sus piezas se venden en el barrio Williamsburg de Brooklyn, forma parte de la exposición La lucha libre en el MODO (Museo del objeto del objeto) y puede localizársele a través de sus redes sociales.