Joven de Mali se fabrica su propio brazo biónico

Wayan, propietario de un taller de soldadura, utilizó sus habilidades para crear una prótesis que le ayudara a recuperar la movilidad de su brazo izquierdo.

México

Un joven de Mali llamado Wayan que trabaja en un taller de soldadura quedó con el brazo izquierdo inmovilizado hace seis meses debido a un derrame cerebral, pero, a falta de recursos, decidió construir su propia prótesis biónica con sus habilidades.

El diseño del joven, aunque aparatoso, es eficaz para mover el brazo y tiene unos electrodos enganchados al cuero cabelludo que mandan pequeñas señales desde la cabeza hasta su invento.

Wayan utilizó sus habilidades para crear prótesis, pero cuando no sabía algo, lo buscaba en internet, pues asegura que necesitaba recuperar el movimiento en el otro brazo para seguir trabajando como soldador y así contar con la capacidad de mantener a su familia.

Con el uso de piezas de su taller el joven pues armó una especie de canal que conecta sus pensamientos con sus movimientos.

Aunque su desarrollo no cuenta con respaldo científico ni tiene patente registrada, se ha ganado el reconocimiento a escala local por lo que logró con pocos recursos.

Los medios de Mali ya lo bautizaron como Iron Man y, pese a que el joven que intenta superar su discapacidad asegura que él solo realizó todo el invento, ya han surgido campañas en internet que aseguran que tanto el artefacto como la discapacidad del joven son falsas.

La historia es similar a la del francés Nicolas Huchet, un músico de 32 años que a los 19 perdió la mano derecha trabajando como mecánico y ahora fabrica prótesis biónicas de bajo costo a partir de una impresora 3D.

Ese proyecto fue uno de los 10 finalistas del concurso Google Impact Challenge de 2015, pero antes de que la empresa de california notara su talento, su iniciativa ya había llamado la atención del prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT) de EU.

Algo parecido le sucedió a Easton LaChappelle, quien no tiene una discapacidad pero conoció a una niña de siete años que usaba prótesis de brazo y decidió abordar el diseño y construcción de una que fuese de bajo costo, el cual lo llevó hasta la feria de ciencias de la Casa Blanca.