Josep Renau, ilustrador del cine mexicano

En el volumen, que será presentado hoy en la FIL de Minería, es mostrado 80% de su trabajo sobre películas nacionales.
Publicación de la Filmoteca de la UNAM y la Bienal Internacional del Cartel.
Publicación de la Filmoteca de la UNAM y la Bienal Internacional del Cartel. (Filmoteca de la UNAM)

México

Los centenares de carteles que Josep Renau (Valencia, 17 de mayo de 1907-Berlín, 11 de noviembre de 1982) realizó para difundir las películas mexicanas entre 1939 y 1958 cambiaron este quehacer por sus técnicas, composición y estilo. Una selección de este material fue reunido en un libro, en el que también se presentan textos del historiador Rogelio Agrasánchez, el diseñador Pablo Rulfo y Carlos Renau, sobrino del artista.

El libro, publicado por la Filmoteca de la UNAM y la Bienal Internacional del Cartel, será presentado hoy a las 14:00 horas en la 36 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería. El acto se llevará a cabo en el Salón de firmas, y contará con la participación del sobrino de Renau y el diseñador Xavier Bermúdez, con Carmen Carrara, directora de la Filmoteca de la UNAM, como moderadora.

El libro, que cuenta con uno de los últimos textos de Raquel Tibol, también será presentado en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara el 9 de marzo.

La selección de carteles que se hizo para publicar este libro representa 80 por ciento de la producción total de este gran artista español que llegó a México en 1939. Estos carteles provienen del archivo personal de
Carlos Renau y de la Fundación Josep Renau, ubicada en Valencia, España, además de imágenes provenientes de la Filmoteca de la UNAM, la Cineteca Nacional y de colecciones privadas.

En opinión de Carlos Renau, este libro es una presentación general de la obra de un artista que cambió radicalmente la forma de publicitar las películas, lo que, hasta su llegada, se hacía mediante litografías, lo que dificultaba, por ejemplo, el sombreado, por lo que los carteles eran poco dinámicos.

Al respecto escribe Agrasánchez: "En el área técnica, Renau introdujo el uso del aerógrafo. Aunque en algunas ocasiones se ha señalado a José Espert como responsable de esta innovación, lo cierto es que llegó a México tiempo después que Renau. El uso del aerógrafo, conocido también como brocha de aire, facilitó mucho la tarea de los cartelistas, acostumbrados hasta entonces a trabajar sobre piedra. Adicionalmente, esta técnica les permitió dar mayor movimiento y expresión a rostros y figuras, que en la litografía en piedra solían ser hieráticas.

"Con la introducción del aerógrafo llegó también la posibilidad de imprimir en offset, en
lugar de hacer trabajos de litografía en piedra. Paulatinamente, esta última técnica fue quedando relegada del mercado, hasta desaparecer a mediados de la década de los cincuenta".

En aquella época la treintena de creativos de carteles siguieron inmediatamente los pasos de Renau. Aunque este no tuvo un estilo único sino que adaptaba sus diseños a la película y al mensaje que quería brindar, en sus carteles quedaron plasmados destellos de creación, como los describe Pablo Rulfo, diseñador.

"Para la composición de sus carteles utilizó hábilmente todos los elementos gráficos, como color, texto e imágenes, para construir, a base de diagonales, composiciones dinámicas que neutralizaban la bidimensionalidad del impreso.

"Con relación al color, es notable su uso inteligente, sensible y atrevido para marcar los acentos visuales adecuando el tono, junto con la utilización de grises, medios tonos y altos contrastes. Consiguió así crear la apariencia de diferentes planos y temperaturas adecuadas para mayor efecto visual y psicológico".

Dos amores

Lo curioso es que el cine no era una de las grandes pasiones de Josep Renau: "Tenía una gran pasión por dos tipos de arte: el muralismo y el fotomontaje. Incluso llegó a México por invitación de David Alfaro Siqueiros para pintar un mural. Pero el muralismo en aquella época, y sobre todo para una gente no muy conocida en el medio mexicano, no le daba para subsistir, principalmente porque Renau llegó con siete bocas que alimentar. Entonces buscó un medio alterno para ganar dinero, no tanto porque le gustara sino porque era un trabajo de manutención", dice su sobrino.

Del póster al mural

-Vivió 20 años en México.

-300 carteles, obra total para el cine mexicano.

-240 de ellos están integrados en el libro.

-Realizó murales en 3 países.