'Sobreviven' sin presupuesto

Los centros culturales José R. Mijares y Pablo C. Moreno, muestran grandes carencias en estructura y administración, debido al nulo apoyo por parte del Instituto Municipal de Cultura y Educación.

Torreón, Coahuila

En 1987 por iniciativa del gobierno del estado y el municipio de Torreón, se construyeron el centro cultural José R. Mijares y el centro histórico y cultural Pablo C. Moreno, con el objetivo de difundir y promover el aprendizaje de las artes plásticas en sus diferentes disciplinas, luego de años de trabajo, estos recintos culturales no cuentan con presupuesto para poder operar.

Son objeto de vandalismo y sobreviven gracias a iniciativas propias que les permiten obtener ingresos para mantener sus puertas abiertas, aún y sin el respaldo económico de las autoridades de cultura municipales.

Son objeto de vandalismo y sobreviven gracias a iniciativas propias que les permiten obtener ingresos.

Casos como el Pablo C. Moreno, ubicado en la calle Juan Antonio de la Fuente y avenida Allende, en el centro de Torreón, luce más como un cuartel que como recinto cultural ante los constantes robos que sufre.

El centro cultural José R. Mijares contaba con el primer planetario de Torreón, que ocupaba un espacio circular junto a la galería, fue sustituido para albergar la oficina del director Salomón Ahtiyhe, sin embargo es multifuncional, es oficina, bodega, cocineta, archivero, librería, videoteca, todo al mismo tiempo y en un sólo lugar.

"No tenemos espacio donde guardar las cosas. Aquí tenemos que guardar las escobas y hasta el papel sanitario, que es lo único que nos mandan del municipio, pero no nos mandan ni siquiera tóner para la impresora", criticó Ahtiyhe.

La falta de mantenimiento e impermeabilización, ha afectado el sistema eléctrico, por lo que son constantes las bajas de voltaje, dañando los equipos de cómputo, iluminación, entre otros.

¿Cómo sostienen su operación?

Criticando la falta de atención de las autoridades del Instituto Municipal de Cultura y Educación (IMCE), "no nos mandan ni un peso, ni para un curso, ni para pagar maestros, nada. Lo que nos deja algo de recursos es lo que se cobra por los cursos de verano", explicó, aunque dejó en claro que lo correspondiente a nómina si llega de forma oportuna para el personal sindicalizado.

"Por curso, se cobra 250 pesos mensuales, de los cuales el 30 por ciento es para el mantenimiento del centro cultural y se paga a los grupos que tienen 100% de beca, el 70 por ciento restante es el pago de los maestros".

No mandan ni un peso, ni para un curso, ni para pagar maestros, nada.

Gran parte del recurso se ha utilizado para el remozamiento del teatro de cámara, se instaló tarima de iluminación, duela de madera al escenario, repusieron focos, cabina, se compraron reflectores, consola de audio e iluminación.

Cuenta con un camerino con techo de lámina agregado a la construcción original, víctimas de robo por la falta de vigilancia, aseguró que han tenido que reparar luminarias de los patios para proteger a los estudiantes y sus familias. Cuentan con bancas desechadas del antiguo Estadio Corona, para que los padres de familia tengan donde sentarse mientras sus hijos realizan sus prácticas.

A diferencia de este caso, en relación al centro Pablo C. Moreno, su directora Rosario González Lamberta, al momento de solicitarle una entrevista, señaló que para ello tendría que pedir autorización a la directora del Instituto Municipal de Cultura y Educación, Renata Chapa, para poder realizar alguna declaración, sin que hasta el momento, se hubiera reportado.

Las declaraciones de funcionarios no fueron necesarias, una visita al lugar fue suficiente para percibir que este centro cultural no pasa por su mejor momento, la apariencia fue de entrar a un cuartel, largos espirales de alambres de púas se contemplan a lo largo del recinto al frente, en la parte lateral, en techos, cercando bardas traseras colindantes con otros edificios por el patio.

Resulta evidente que la inseguridad vivida en el sector, no sólo afectó la afluencia de personas, sino también los hizo víctimas directas de robos, aparatos de aire, el busto y placas alusivas al periodista y escritor lagunero Pablo C. Moreno, fueron robados del lugar, placas de hierro y cobre intentaron ser extraídas sin éxito.

Un gran patio central con un foro al aire libre que no cuenta con techumbre, sólo una malla sombra completamente dañada, baños aunque limpios, no presentan las mejores condiciones. Las necesidades son obvias.

Fuentes cercanas aseguran que al no tener dinero para pagar a maestros especializados en las disciplinas, se le pide al personal sindicalizado que imparta las clases, por lo que la calidad no es la deseada, aunque de esto no se pudo cuestionar a la directora, al encontrarse precisamente, en la oficina del IMCE.