El Colegio Nacional evoca a José Emilio Pacheco

Juan Villoro coordinó el programa del homenaje al autor de Tarde o temprano, en el que participaron Marco Antonio Campos, Darío Jaramillo Agudelo, Luis García Montero y Vicente Quirarte.
“Juez implacable de sí mismo, su alma niña era tan auténtica como su inteligencia privilegiada”: Quirarte.
“Juez implacable de sí mismo, su alma niña era tan auténtica como su inteligencia privilegiada”: Quirarte. (Juan Carlos Williams)

México

Ya transcurrió más de un año de su ausencia, pero la figura y la obra de José Emilio Pacheco parecen despertar cada vez mayor interés entre los lectores y entre sus pares, quienes volvieron a hacer insuficiente el Aula Mayor de El Colegio Nacional, donde ayer se le rindió homenaje, a unos días de conmemorarse el 76 aniversario de su nacimiento, el próximo 30 de junio.

Una oportunidad para volver a su obra, pero en especial a su Memoria encendida, como tituló Juan Villoro, coordinador del programa al homenaje del autor de Tarde o temprano, quizá por ello la primera sesión, de cuatro, estuvo dedicada a la poesía, con la presencia de Marco Antonio Campos, Darío Jaramillo, Luis García Montero y Vicente Quirarte.

"José Emilio trazó un mundo propio, con características claras y bien definidas", aseguró el español Luis García Montero, para quien puede resultar excesivo decir que "cuando apareció en 1963 su primer libro, Los elementos de la noche, estuviese su voz completamente conformada, pero desde luego sí estaba conformado su mundo, su mundo sentimental, intelectual, lírico, con unos ejes claros: la poesía de José Emilio habla de un sentimiento cósmico, del fluir del tiempo que camina hacia la nada, y que como no encuentra nada gira en un retorno para volver a repetir su rueda hacia la nada".

Una mirada a José Emilio desde diferentes trincheras, como cuando Marco Antonio Campos recordó su obsesión por el lenguaje, "para darle brillo, como decía él, a las gastadas palabras: que no se corrompan ni paralicen", una apuesta ya sea a las frases hechas o a las experiencias idiomáticas en donde reinventa las palabras, ya sea porque las asume como parte del poema, ya porque les da un giro o un nuevo juego verbal.

"En sus poemas siempre hay una idea y una narración, al menos desde No me preguntes cómo pasa el tiempo, es decir desde 1969, siempre hay en el poeta una idea base o si se quiere más que una idea: Pacheco siempre cuenta algo, contra las pirotecnias y los fuegos fatuos de las vanguardias, contra el hermetismo, donde no encontramos, o muy pocas veces al autor, contra un barroquismo que separa con su floritura al autor del lector, Pacheco apostó por una poesía legible, pero con secreto, algo que quedara oscuro incluso para el poeta", señaló Marco Antonio Campos.

Previo a la participación de los poetas, se develó un retrato de José Emilio Pacheco realizado por Lucinda Urrusti como parte de los homenajes que rinde El Colegio Nacional a sus miembros fallecidos, el cual fue atestiguado por Cristina, Laura Emilia y Cecilia —esposa e hijas del poeta, respectivamente—; por el rector de la UNAM, José Narro; por Enrique Krauze, en su calidad de presidente en turno del Colegio, y por Juan Villoro, coordinador de las actividades.

Luego de eso, Vicente Quirarte recordó que en El Colegio Nacional, José Emilio Pacheco convocaba a viajes siempre extraordinarios, "una voz sin pretensiones de autoridad, una erudición jamás ofensiva, una sensibilidad comunitaria, abarcadora.

"Juez implacable de sí mismo, su alma niña era tan auténtica como su inteligencia privilegiada, su inocencia tan poderosa como su experiencia, su inseguridad terminaba por convencernos de ser verdadera y formativa, ejemplar y loable."

El colombiano Darío Jaramillo Agudelo, por su parte, hizo una labor detectivesca para hallar el origen de algunos de los poetas que aparecen en las obras de Pacheco, que podrían ser considerados como sus heterónimos, y que de alguna manera reflejan el nivel de las lecturas del autor de Las batallas en el desierto, porque lo encontró en heterodoxos españoles del siglo XVI.

Las actividades en homenaje a José Emilio Pacheco continuarán mañana, el 30 de junio y el 1 de julio en El Colegio Nacional.