Me da mucha libertad trabajar la flor: Farrera

El artista plástico José Antonio Farrera presenta, junto a Carmen Parra, la exposición La flor de loto y el cardo.
José Antonio Farrera.
José Antonio Farrera. (Raúl Campos)

Ciudad de México

"Poner flores en un jarrón es algo totalmente cultural, no es natural que haya plantas muertas en un jarrón. Siempre ha sido así a lo largo de la historia: pasamos de vivir en espacios naturales muy grandes a otros más artificiales, y seguimos siendo animales. Nuestra relación con la naturaleza es muy importante, con el referente de lo poético de tener flores en tu casa; retratar eso es insistir en aquella metáfora y volverla más poética si se puede", expresó el artista plástico José Antonio Farrera (1964) con motivo de su más reciente exposición, en conjunto con Carmen Parra, La flor de loto y el cardo.

En entrevista con MILENIO, el pintor explicó que, al ser eternas las flores de una pintura, se amplifica la idea poética de la relación del ser humano con la naturaleza, lo cual en momentos le parece un tanto grotesco puesto que "al fin y al cabo lo que tienes ahí es un cadáver que se está preservando un tiempo".

Respecto a la muestra, Farrera detalla que mientras Carmen Parra trabaja a partir de modelos naturales y los aborda en su estilo, él los modifica para generar su "pintura superlativa", la cual define como exagerada, barroca y con mucha materia. Además conjunta la cuestión gráfica al añadirle incisiones y texturas a sus piezas, lo que también considera como un homenaje a Paul Cézanne, Vincent van Gogh y Henri Fantin-Latour, artistas a quienes admira.

"El trabajo de Carmen es mucho más sutil: son colores más pastel, no hay tanto contraste y son bastante más femeninos. Sin embargo sí se nota la mano de una pintora experimentada, y no tienen la construcción física que tienen las mías; mis colores son mucho más brillantes y violentos, resultado de una teoría del color que he desarrollado durante muchos años. Entonces se crea un diálogo de contrastes: mis cuadros son distantes del referente, mientras ella trata de acercarse a su modelo", agrega.

El colaborador del proyecto La Poesía vista por el Arte recuerda haber empezado a pintar flores hace 12 años, al parecerle estas un tema que le permitiría hacer ejercicios de color, forma y composición con libertad total, puesto que no tenía la capacidad económica para permitirse tirar sus experimentos: "Las flores me permitían aprovechar el material y tienen una buena salida económica. Además, siempre me han interesado".

Su trabajo con flores, explica, fue el laboratorio de color para lo que posteriormente serían sus retratos y desnudos: "Me da mucha libertad trabajar la flor como a mí se me da la gana, porque nadie te va a decir 'eso no es una rosa'. Eso te permite experimentar mucho con la forma, ejercitar el uso de la herramienta a través de la pincelada, y, sobre todo, la experimentación con el color".

"La exposición es un buen conjunto a revisar porque se pueden ver dos momentos de artistas diferentes en un solo tema que ha sido vigente por años, pero que de repente ha sido despreciado. Además es un tópico que están empezando a tocar las nuevas generaciones, que se están dando cuenta de que no es necesario poner cadáveres sino que puedes pintar una rosa y ésta se va a convertir en un objeto pictórico contemporáneo y conceptual sin ningún problema", concluye.

La flor de loto y el cardo podrá ser visitada hasta el 22 de diciembre en la galería Aldama Fine Art, Palacio de Versalles 100 LB, Lomas de Reforma.