Recuerdan amigos y familiares al editor Jorge Velasco y Félix

“Su herencia se encuentra en su permanente entrega a la industria editorial y al libro mismo”: Jorge Medina Viedas.
Fue presidente de la Caniem y director de la Conaliteg.
Fue presidente de la Caniem y director de la Conaliteg. (Nelly Salas)

México

Recordar a Jorge Velasco y Félix es hablar de un hombre que le regaló a su hijo mayor, Jorge Velasco, su primer libro a los ocho años de edad: El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha.

“Si bien yo sabía leer, no entendía en lo que me estaba metiendo cuando mi padre me regaló el libro. Cuando se dio cuenta de que lo había leído, pero que no lo comprendía, lo comenzó a leer a mi lado durante un año. Eventualmente me regaló el mismo libro, pero en una versión ilustrada que había hecho en una asociación con una editorial española”, dijo Jorge Velasco hijo durante el funeral de su padre ayer en la funeraria García y López de San Jerónimo, en la Ciudad de México.

De esa forma se puede describir a un hombre al que le importaba mucho la literatura, la lectura y la gráfica. Nunca dejó de pensar que México era un país de lectores, contrario a lo que muchos creen. En diversas oportunidades, quien fuera hasta hace unos días director de la Agencia Promotora de Publicaciones de Grupo MILENIO dijo que había que subirse al Metro y mirar lo que la gente leía y tenía en las manos.

Ayer por la tarde, Jorge Velasco y Félix fue velado en la funeraria García y López por familiares, amigos y compañeros de trabajo. Entre las personas que llegaron al lugar se encontraron Consuelo Sáizar, ex presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta); Joaquín Díez-Canedo, director general de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito (Conaliteg), y Jorge Medina Viedas, director general de Comunicación Social de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Velasco fue presidente de la Caniem entre 1996 y 1998, director de la Conaliteg de 2001 a 2006, titular de la Editorial Asociados y Editorial Meridiano de 1965 a 1970, director general de Grupo Sayrlos de 1970 a 1982, director de Grupo Editorial Vid de 1983 a 2001.

María Teresa Villafuerte, viuda de Velasco y Félix, destacó que la mayor contribución editorial de su marido fue trabajar en la Caniem, “porque impulsó la creación de libros en diferentes lenguas indígenas; hizo textos para invidentes, creó las Bibliotecas de Aula y armó el corredor literario en el pasaje de las estaciones del Metro Zócalo-Pino Suárez”.

Jorge Medina Viedas, director general de Comunicación Social de la SEP, comentó que la última ocasión que comieron juntos fue en su casa. Esa tarde Velasco platicó entre las tres de la tarde y las ocho de la noche sin parar. Lo más increíble fue el gesto respetuoso con el que se refirió a los demás. Eso siempre lo hizo ser alguien entrañable: “De modo que lo que más recordaré, además de su profesionalismo, es su enorme sabiduría para entregarte lo que a él le pertenecía. Él era un creador natural de proyectos editoriales, tenía una gran imaginación para encontrar las coyunturas tanto en el mundo público como privado. Su herencia se encuentra en su permanente entrega a la industria editorial y al libro mismo”.

Joaquín Díez-Canedo, director general de la Conaliteg, dijo que cuando Velasco estuvo en el cargo que él ocupa actualmente, hizo un ajuste en términos de producción en el que se logró que el presupuesto que tenía fuera suficiente para dotar a los niños que están en el sistema educativo nacional de los libros que requerían.

“Además siempre tuvo firmado un compromiso de entrega con anticipación, para que las autoridades educativas pudieran llevar los textos hasta las escuelas a tiempo; era un hombre ordenado, con autoridad y muy culto”, recordó.

Los restos de Jorge Velasco y Félix serán cremados y depositados en la Parroquia de San José del Altillo.