Erradicar la violencia con cultura

Jorge Melguizo, ex director de Cultura en Medellín, Colombia, subraya que "se necesitan curadores que sepan mucho más del barrio donde está el museo, que de arte".

Torreón, Coahuila

Jorge Melguizo, ex director de Cultura en Medellín, Colombia, tuvo una sesión en el Museo del Algodón, con promotores e investigadores académicos de la región, de 8:00 a 18:00 horas, con dos tiempos. Reflexionó sobre una de sus frases: "parar para pensar".

"Se necesitan curadores que sepan mucho más del barrio donde está el museo, que de arte", aseveró al hablar a un público formado por colaboradores del Instituto Municipal de Cultura y Educación, integrantes del Consejo Ciudadano de Cultura, miembros de la Academia Cultural, profesores de universidades y funcionarios municipales.

Hizo preguntas como: "¿Para qué la cultura en Torreón?, ¿cómo hacer un movimiento solidario y democrático de convivencia comunitaria?, ¿cómo construir la cartografía cultural de Torreón?", así como propuestas concretas como: "se participa para cambiar, no para continuar" y "participar es escuchar, fortalecer la democracia".

Melguizo respondió preguntas e inquietudes sobre el proyecto cultural que transformó a Medellín, ciudad acosada por la violencia a finales de los ochenta y principios de los noventa del siglo pasado.

Trabajo en conjunto

Contó con la participación del gobierno y la sociedad que estuvo representada a través de la academia universitaria, así como las organizaciones no gubernamentales y los empresarios, donde crearon entre todos parques que son centros culturales, bibliotecas, mobiliario urbano para todos los ciudadanos, sedes deportivas y de entretenimiento.

Por lo que ahora exportan sus conceptos sobre convivencia social, inclusión cultural y espacios públicos, que deben "emocionarnos para que cumplan con su cometido", dijo Melguizo.

El público preguntó sobre planeación urbana, programas culturales con la intervención de la academia universitaria e intercambió de opiniones sobre proyectos culturales en La Laguna.

Dio ejemplos reales a su auditorio, proporcionó datos estadísticos, presentó fichas sobre sitios de Internet para conocer más sobre el Centro Cultural Nuestra Gente, Paisajoven, habló de los proyectos para la juventud y su relación con la capacidad instalada y servicios públicos de Medellín, para los jóvenes de la ciudad que fue calificada como una de las más violentas en el mundo.

Espacio público, lugar para conversar

El experto en políticas públicas culturales escuchó a las personas que acudieron a las dos sesiones y subrayó su intención de ver al espacio público como sitio para conversar.

Sobre esto último, narró su experiencia al llegar a la ciudad y visitar dos sitios emblemáticos: la Plaza Mayor que calificó como "un espacio bonito, sin gente a la hora de la visita" y la Plaza de Armas, "un espacio público repleto de gente que estaba bailando y que lo ha hecho en el mismo sitio desde hace 36 años, eso lo convertiría en patrimonio cultural en Brasil".

Cuando habló de los curadores en los museos, se refería a una conferencia que dio en el Congreso del ICOM, lo hizo para referirse "al trabajo del promotor cultural y sus espacios públicos que deben emocionarnos y generar una cultura para la convivencia ciudadana".