ENTREVISTA | POR HÉCTOR GONZÁLEZ

Jorge Alberto Gudiño Escritor

Jorge Alberto Gudiño Hernández se convirtió en escritor para crear las historias que le gustaría leer. Desde entonces no ha cedido un ápice en su vocación.

"Por ser tímido me creen petulante"

Jorge Alberto Gudiño Hernández reveló que la literatura lo curó de varias horas de soledad y de dudas existenciales.
Jorge Alberto Gudiño Hernández reveló que la literatura lo curó de varias horas de soledad y de dudas existenciales. (Arturo Bermúdez)

México

¿Qué es el miedo?

¡Quién sabe! Al menos dentro de mi novela y de los parámetros en los que he reflexionado, es una sensación que nace ante una posibilidad que no siempre sucede.

¿Qué le da miedo?

Comparte su carrera como narrador con la de divulgador de la lectura

Un montón de cosas lógicas y puntuales. Desde que soy padre tengo un montón de miedos nuevos, a nivel personal le temo a menos cosas, quizá a algunas enfermedades.

Alguna fobia...

No me gustan los bichos ni los perros, de hecho me han mordido varios; pero una fobia como tal, no tengo ninguna.

¿Como escritor crea situaciones que le hubiera gustado vivir?

O cosas que no me gustaría vivir. Me suelen decir que mis novelas son cada vez más oscuras y me preguntan si estoy enojado o deprimido. No es así, estoy pasando por una etapa muy satisfactoria y quizá por eso escribo cosas por las que preferiría no pasar.

¿Entre más estable le salen novelas más oscuras?

Al menos así me sucede. Si escribiera una novela rosa o cursi lo vería como algo preocupante.

¿Cree en el arte como una actividad terapéutica?

Su libro más reciente es, "Justo después del miedo" (Alfaguara)

Sí, pero no con intención. El arte puede ayudar a determinadas personas a curarse de ciertas cosas, pero no todo el arte ni a todas las personas. Cuando eres adolescente y te deja el amor de tu vida, a lo mejor puedes acudir a una obra para sobrellevar la sensación de orfandad.

¿A usted de qué le curó la literatura?

De un montón de horas de soledad y de dudas existenciales propias del proceso de maduración. Incluso me ha curado de certezas. Hay momentos en la vida donde uno cree que todo lo que sabe es cierto y la literatura sirve para demostrar que eso es falso. No está mal tener certezas pero bastan unas cuantas. La literatura ayuda a no ser radical ni fanático; ayuda a descubrir que siempre hay más alternativas.

¿Cuál es su certeza hoy día?

Supongo que mi familia.

¿Qué tiene más, dudas o inseguridades?

Dudas en el sentido conceptual. Mi respuesta al miedo está en mi última novela. Inseguridades tengo un montón, pero esas son más para la terapia, los libros no ayudan tanto. Hoy se que tímido seré toda mi vida y ni modo, antes me lamentaba de ello. Ahora ya me acepté así.

Ventajas y desventajas de ser tímido...

La gran ventaja es que uno puede estar mucho tiempo consigo mismo y la desventaja es que la gente cree que uno es petulante o payaso, cuando no es verdad. No es que uno interponga la barrera, uno es la barrera.

¿Tenía fama de petulante?

Sí, pero no está mal porque esa fama permite estar contigo mismo. La plática trivial es dificilísima para los tímidos y eso hace que la gente piense que no es buena persona.

¿A qué escritor le daría su nueva novela?

Mexicanos: Yuri Herrera y David Toscana, son los grandes escritores de aquí que admiro. De fuera, me encantaría que la leyera Ian McEwan y Goran Petrovic.