“Las mujeres descalzas me excitan mucho”: Jis

El monero jalisciense y colaborador de MILENIO presentó en la FIL de Minería su libro "Sexo. A eso sabe la reina".
El monero tapatío Jis dijo no considerarse un experto de la temática sexual, sino un consumista más.
El monero tapatío Jis dijo no considerarse un experto de la temática sexual, sino un consumista más. (Raúl Campos)

Ciudad de México

“Los maestros que hicieron el Kamasutra eran unos verdaderos estudiosos y profesionales de las artes amatorias. En cambio yo estoy verdaderamente en un rinconcito haciéndome una puñeta, y no podría pretender ni dar el más mínimo tip”, expresó José Ignacio Solórzano sobre su libro Sexo. A eso sabe la reina (Sexto Piso, 2014).

Durante la presentación del volumen realizada hoy en la 36 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, el monero tapatío dijo no considerarse un experto de la temática sexual, sino un consumista más, y que a pesar de que el sexo se ha convertido en una temática “muy normalizada” e inclusive banalizada, sigue siendo una cuestión llena de misterio y problemas en la sociedad.

“El volumen es un retrato amplio de la sexualidad, que va desde el terreno de los grandes goces humanos, de los paraísos que conocemos, y llega a otras cuestiones humanas ahí engarzadas con el terreno de las grandes frustraciones, los deseos insatisfechos, políticas turbias, fantasmagorías obsesivas y morbosas”.

Explicó que publicar un libro donde se hacen visibles algunas de sus experiencias sexuales, deseos incumplidos y fantasías nocturnas, es algo que lo hace tener un conflicto con los lados exhibicionista y retraído de su personalidad.

“Espero no mostrar demasiado mi sexualidad porque soy algo púdico, pero mi lado desvergonzado a veces aparece. Según yo, son de pronto cosas que veo en la sexualidad tanto propia como en lo que me rodea; son a veces exabruptos, obsesiones, fetichismos, y como que ahí le voy campechaneando dependiendo del día y de mi momento respecto al sexo. Pero eso sí, para mí esos fetiches que aparecen en el libro son divinos, como los pies femeninos pues las mujeres descalzas me excitan mucho”.

Respecto a la censura, el colaborador de MILENIO comentó sentirse afortunado porque le ha tocado trabajar en momentos y medios liberales pues considera que no le ha tocado ser censurado en ellos. Sin embargo, advirtió que si la ha sufrido dentro de las redes sociales: “Creo que he tenido muchísima porque casi no he tenido censura para la cantidad de porquerías que he sacado. Sin embargo, si me han censurado en Facebook. Me di cuenta de que tienen una serie de reglas, de dinámicas de denuncia, y me suspendieron por varios días por publicar un cartón medio manchadón en el que un guardia le acaba de hacer un guagüis a la princesa, y ella le exige que la penetre”.

“He estado viendo los comentarios de las personas que han visto el libro, y me preocupa un poco porque estoy esperando a que me digan: ‘¡Qué calentura te cargas, maestro!’. Pero más bien me han dicho: ‘Oye, esto está medio orate, la impresión que me da es tétrica’. Primero me agüité cuando me lo dijeron porque yo realmente les quería dar un motivo, un preámbulo para sus actos amorosos, que lo vieran antes de hacer el amor. Pero no puedo más que darle la razón a las personas que me dijeron eso, pues aunque muchas veces mis ideas, los cartones, son el sustituto de una chaqueta, en muchas otras son el preámbulo de una”, concluyó.