“Lo mío son invenciones fugaces”, dice José Ignacio Solórzano, el conocido Jis

La inauguración será el 1 de octubre y el colaborador de MILENIO expondrá junto a Trino.
Su relación con Trino (derecha) comenzó cuando tenían 17 años.
Su relación con Trino (derecha) comenzó cuando tenían 17 años. (Octavio Hoyos)

México

José Ignacio Solórzano (Guadalajara, 1963), mejor conocido como Jis, celebrará junto a José Trinidad Moreno (Guadalajara, 1961), Trino, cinco años de la Galería Vértigo (Colima 23, Local A, colonia Roma Norte), de la Ciudad de México, con la inauguración de la exposición retrospectiva Me sigues debiendo dos películas, la cual será inaugurada el próximo 1 de octubre a las 20:00 horas.

Fundador de las revistas Galimatías y La Mano, y colaborador de MILENIO, Jis se distinguió por hacer cartones relacionados con la vida cotidiana. Su relación con Trino comenzó cuando tenían 17 o 18 años. Si bien su primer contacto fue algo accidentado, su relación mejoró con el tiempo.

Me sigues debiendo dos películas es una de las pocas exhibiciones en que Jis y Trino —ex compañeros del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO)— se encuentren como caricaturistas: "Se me hace una ocasión chida. Es una especie de celebración de tantos años de ser colegas", explica el monero en entrevista con MILENIO.

¿Qué es lo que veremos en la exposición?

La cosa está bastante variada. No hubo un trabajo riguroso de selección, no tuvimos tanto tiempo para planearlo así, lo cual quizá tenga algo bueno. Confiamos en nuestro criterio y agarramos lo que teníamos a la mano, de distintos momentos. Creo que puede crear algo sabroso.

¿Cómo conociste a Trino?

Había empezado a publicar y Trino quiso irme a mostrar lo que estaba haciendo. Él dice que al recibirlo me porté muy sangrón. Me da mucho coraje que diga eso, porque en realidad, la mía era timidez porque no sabía como reaccionar, pues éramos adolescentes todavía. Luego ingresé en el ITESO, donde él ya estaba y ahí coincidimos con muchos cuates con los que había sintonía.

¿Cómo crearon El Santos vs la Tetona Mendoza?

Surgió después de un tiempo de trabajar juntos. Cuando en la universidad se dio esta confluencia de personas ya que nos gustaban las mismas cosas, decidimos hacer una revista llamada Uno no es ninguno, como parodia del Unomasuno. Al salir de la carrera comenzamos a hacer otro proyecto editorial que se llamaba Galimatías. Desde entonces nos dimos cuenta que nos divertía mucho hacer trabajos en colaboración: yo hacía un chiste y él me lo contestaba, o hacíamos una tira y se la entregábamos al otro. Como paso natural en nuestro trabajo aparecieron personajes estrambóticos.

¿Por qué decidiste ser caricaturista?

Es un modo de expresión interesante en el arte y da rienda suelta a la invención y la crítica. También porque, cuando me di cuenta ya era demasiado tarde para dedicarme a otra cosa.

¿Qué le ha aportado Trino a tu carrera?

Ha sido una fortuna ser colega de uno de los humoristas más chingones de México. Como lo que hago se sale de la onda estrictamente humorística y más bien me muevo entre los alucines y experimentos raros, con cartones de una sola imagen, al trabajar con él intento aprender de su habilidad narrativa.

¿Por qué haces un solo cartón y no una tira cómica?

No sé. No se me dio. Lo mío son los chispazos individuales, no el largo ni mediano aliento. Me dan mucha envidia los caricaturistas que son capaces de hacer largas narraciones. Lo mío son invenciones fugaces.

¿Observas la vida política mexicana para hacer tus cartones?

No, para nada. No tengo nada que ver con la política. Me han explicado que la gente que no se interesa en la política son los idiotas del pueblo; entonces me da vergüenza sentir que soy de los idiotas del pueblo, pero qué le voy a hacer. Le tengo fobia a la política. Ese mundo me genera repelencia y horror. Me fijo en la vida cotidiana, m