Jiménez Deredia: de Bellas Artes a Revolución

El objetivo del artista es que la gente “se encuentre con las obras de frente, que puedan dialogar con su propia espiritualidad, con los objetos simbólicos que yo realizo”.
“Mis formas tienen una esfericidad porque representa el símbolo del encuentro de los contrarios consigo mismos”, explica.
“Mis formas tienen una esfericidad porque representa el símbolo del encuentro de los contrarios consigo mismos”, explica. (Leticia Sánchez Medel)

México

A lo largo de un kilómetro, 15 esculturas del artista Jiménez Deredia (Costa Rica, 1954) irrumpen con su monumentalidad en el corredor que va desde la explanada del Palacio de Bellas Artes hasta la Plaza de la República, donde está el Monumento a la Revolución.

Las imponentes esculturas, realizadas en mármol y bronce por el artista, son presentadas bajo el título de Jiménez Deredia, una Génesis para la paz, muestra que será inaugurada el próximo viernes.

Se trata de la obra del artista costarricense que en 2000 fue comisionado por el papa Juan Pablo II para que realizara la estatua de San Marcelino Champagnat, colocada en la Basílica de San Pedro en el Vaticano.

Algunas de las piezas de esta muestra vienen de Valencia, España, en una exposición de cuatro meses, en el proyecto del arquitecto Santiago Calatrava en la Ciudad de las Artes y de las Ciencias.

Jiménez Deredia dice a MILENIO que la exposición en el espacio público en el primer cuadro de la Ciudad de México cuenta con 14 paneles informativos que los transeúntes se encontrarán durante su recorrido, pero que lo interesante es que podrán conocer su obra y profundizar más sobre su trayectoria artística.

Con gran sencillez, el artista se toma fotos con las personas que lo reconocen; les explica que pueden usar sus teléfonos celulares como una guía, como si estuvieran en un museo, aunque al aire libre. Detalla que para esta muestra se desarrolló especialmente una aplicación que se puede bajar de manera gratuita mientras se recorre cada una de sus esculturas.

A unos pasos de su obra de gran formato Crepúsculo, Jiménez Deredia confiesa que ha dormido tan solo algunas horas ya que el montaje de sus obras lo ha realizado durante las últimas madrugadas. Empezó a trabajar desde el pasado 18 de noviembre, pero el cansancio no es impedimento para que se muestre satisfecho de que su obra por primera vez se exhiba en México.

"Mi objetivo es hacer un arte inclusivo, que pueda comunicar con todos, que la gente no tenga que ir a un lugar sagrado —como muchos conciben a los museos— y pagar un boleto, sino que se encuentre con las obras de frente, que pueda dialogar con su propia espiritualidad, con los objetos simbólicos que yo realizo", dice el creador, quien en 1976 abrió su estudio en Carrara, Italia, en donde se estableció de forma permanentemente.

Las formas circulares

Las propuestas artísticas de Jiménez Deredia han tenido gran eco: en el 2009 realizó una de sus más importantes exposiciones en Roma, cuando sus esculturas fueron colocadas en tres museos de la capital italiana y en los principales sitios de la ciudad, entre ellos el Coliseo y el Foro Romano que, por primera vez en la historia, abrieron sus puertas al arte contemporáneo.

Como lo hizo en aquellas tierras, Jiménez Deredia muestra ahora en México sus esculturas de formas esféricas y circulares, que representan "una visión cósmica del ser humano a través de la transformación de la materia, que nos lleva a tomar consciencia de que somos polvo de estrellas en transmutación".

El artista señala que uno de los motivos de su inspiración son las esferas de piedra precolombinas que siguieron patrones astronómicos, y que curiosamente fueron alineadas por la antigua cultura boruca, que se desarrolló en territorio costarricense hace más de dos mil años.

El círculo y las formas en especie de huevo son también los símbolos de la Génesis de Jiménez Deredia: "Estas esculturas están compuestas por cuatro elementos que describen al mismo tiempo la transformación de la materia: de una forma elemental como una esfera, se transforma en forma humana y, por lo tanto, narra el proceso de la vida y de la creación".

El tema de la paz que retoma en el título de la exposición es muy relevante, subraya el artista: "Como lo ha sido siempre, la paz no es un tratado que se firma después de mucha sangre; no, la verdadera paz es la plenitud de cada ser humano, y por eso mis formas o son circulares o tienen una esfericidad en sus formas, porque representa el símbolo del encuentro de los contrarios consigo mismos".


:Claves
Trayectoria cósmica

  • La exposición Jiménez Deredia, Una génesis para la paz, se vincula al proyecto La ruta de la paz, presentado en 2009 por primera vez con una exposición homónima en Roma.
  • Dicho proyecto pretende continuar en el continente americano extendiéndose por nueve países desde Canadá hasta Tierra de Fuego, retomando los elementos circulares de cada país y civilización.
  • La muestra propone una reflexión en torno a la relación del ser humano con el cosmos.