Jesuitas celebran en la Catedral 200 años de su restitución

La comunidad jesuita de Guadalajara conmemoró el bicentenario de la restauración de la orden con una misa dirigida por Juan Humberto Gutiérrez Valencia, Obispo Auxiliar y Francisco Magaña
En la homilía se replicaron mensajes del actual Papa Francisco y de de su antecesor Benedicto XVI con los que se resaltó el reto de conseguir paz en conjunto
En la homilía se replicaron mensajes del actual Papa Francisco y de de su antecesor Benedicto XVI con los que se resaltó el reto de conseguir paz en conjunto (Carlos Zepeda)

Guadalajara

La comunidad jesuita de Guadalajara conmemoró el bicentenario de la restauración de la orden con una misa dirigida tanto por Juan Humberto Gutiérrez Valencia, Obispo Auxiliar, como por Francisco Magaña, provincial de la Compañía de Jesús. En la homilía se replicaron mensajes del actual Papa Francisco y de de su antecesor Benedicto XVI con los que se resaltó el reto de conseguir paz en conjunto.

En ausencia del Obispo titular Francisco Robles que se encuentra en Roma, la autoridad en su lugar cedió el púlpito durante la homilía a Magaña, máxima autoridad jesuita en México, quien dio voz a los dirigentes católicos más importantes de la actualidad. Fue determinante en su mensaje ante unos mil 100 asistentes, puso énfasis en que la celebración del aniversario es significativo e invitó a renovar el impulso y fervor a ser fieles a su carisma y misión “especialmente en el servicio del pueblo de México que tanto sufre de la injusta desigualdad y de la violencia. Los retos del mundo, son los retos de nuestro país, uno muy urgente es la paz”, expuso.

Recurrió a las palabras del Papa emérito Benedicto XVI quien, dijo “exhorta a seguir de nuevo las huellas de nuestros antecesores con la misma valentía e inteligencia, pero también con la misma profunda motivación de fe”. En el mismo discurso fue condescendiente con la audiencia al señalar con familiaridad, “obviamente el Papa Francisco entiende nuestra pertenencia eclesial así como nuestra libertad e incondicionalidad que son herencia de San Ignacio y de los primeros compañeros”. 

El 27 de septiembre de 1940 se fundó la orden en Francia, de ahí que se haya tomado esta fecha para rememorar no sólo la restitución sino también la continuación de su misión en el mundo. Sobre este acontecimiento Magaña acude a la reflexión, “ahora resulta que cumplimos 200 años y hay un Papa jesuita, eso es una sorpresa pero hemos tenido relaciones con papas que son muy cercanos a nosotros, otros que son distantes, uno que nos suprimió y ahora uno que es jesuita, pero nuestra pertenencia es la misma”. 

En mayo pasado se realizó la reunión de provinciales de América Latina en la casa de formación de noviciados ubicada en Ciudad Guzmán donde fue posible reunir a la mayoría de religiosos de la compañía. De manera que la visita de Magaña se aprovechará en la reunión a puerta cerrada que se realizará este fin de semana con el fin de abordar la dimensión de la comunicación en su quehacer y razón de ser, según comunicó Arturo Reynoso, sacerdote comisionado de los festejos por el bicentenario y además Jefe del Departamento de Filosofía y Ciencias Sociales. Reynoso considera significativo haber celebrado la eucaristía en la catedral, pues es la primera ocasión que ésta sede se abre para dar cabida a un festejo importante de la Compañía de Jesús. El doctor en teología formó parte de la triada de prelados al frente de la ceremonia que convocó a la comunidad del ITESO, el Instituto de Ciencias, cuyos directivos no pudieron acudir debido a que se encuentran fuera del país. 

Así también se dieron cita miembros de la Casa Loyola, la Ciudad de los Niños, de sus instituciones Vías de Vida, CEREAL, CVX (comunidad de vida cristiana), ex alumnos, profesores y los cerca de 20 novicios.