Jessica Lange, el discreto encanto de la fotografía

La exposición está integrada por 28 imágenes en blanco y negro, de mediano y gran formato. Una parte de ese conjunto se tomó en México; la otra, en Estados Unidos.

México

Acostumbrados a ver a Jessica Lange en las pasarelas y en la alfombra roja de la entrega de los premios Oscar, pocos saben que la actriz de Hollywood es una apasionada de la fotografía.

Su gusto se hizo presente tras haber estado ligada sentimentalmente al fotógrafo español Paco Grande.

Su obra es de tal nivel, dice a MILENIO Óscar Rubio García, director de la Galería Hispánica Contemporánea, que recientemente, en 2011, se expuso en el Centro Internacional Oscar Niemeyer en Asturias, España.

Asimismo, Lange ha montado su trabajo en diferentes galerías y espacios como el George Eastman House, el museo internacional de cine y fotografía más antiguo.

Ahora una muestra de su trabajo se exhibe en México, con el título Escenas, a partir del 30 de octubre en el espacio de arte que hace apenas un año abrió sus puertas en la Ciudad de México. Su propuesta se mostrará hasta mediados de enero de 2015.

"La idea al presentar esta exposición es contar con la presencia de esta importante actriz de Hollywood, pero también mostrar su singular trabajo como fotógrafa", precisa Rubio García.

La exposición está integrada por 28 imágenes en blanco y negro, de mediano y gran formato. Una parte de ese conjunto Lange la tomó en México; la otra, en Estados Unidos.

El galerista explica que hay fotografías muy interesantes que Lange realizó en México, destacando una en particular sobre el Día de Muertos, sobre todo teniendo en cuenta que su exhibición coincidirá con la celebración de esa tradición.

"La muestra es una visión general, en retrospectiva, sobre cuál es el trabajo de Jessica Lang y su pasión en la vida: la fotografía".

Como fotógrafa Jessica Lange siempre ha sido muy buena, asegura; hace algunos años decidió dedicarse profesionalmente a la fotografía, por lo que su trabajo ha sido expuesto incluso en Rusia.

Tiene ya una gran trayectoria y si no se la identifica como fotógrafa, es porque la mayoría la identifica por sus actuaciones en películas como El cartero llama dos veces, King Kong o Tootsie, por las que fue reconocida como mejor actriz y llevada a obtener en dos ocasiones el Oscar.

"Claro que no se puede apartar su trayectoria como actriz de Hollywood y su faceta como fotógrafa, por lo que en la galería buscamos, en ese sentido, resaltar su trabajo como la gran artista que es".

Sus fotografías, asegura Rubio García, son sin duda obras de arte por sí mismas. "Por ello seleccionamos su obra, por su enorme valor. Creo que lo más importante de su fotografía es que capta y percibe las expresiones de las personas. Las imágenes de niños son muy emotivas; por ejemplo, hay una niña que juega con una mariposa y ella capta justamente la expresión de felicidad de la pequeña".

Aparte de eso tiene un buen manejo de luces y de sombras, con lo que logra un aspecto artístico de gran nivel.

Un ejemplo más de esa calidad fotográfica se percibe en la imagen donde aparece otra niña que juega con una viborita, Lange captó de forma impresionante la sorpresa y la inocencia del rostro de la niña al tener este animalito entre sus manos. "Para mí es casi perfecto su trabajo artístico, pero sobre todo me conmueve la parte humana que solo ella capta e imprime en sus fotografías".

En el "instante decisivo"

Las fotografías de Jessica Lange no necesitan cargarse de frases inútiles, escribe Anne Morin, curadora de la exposición Escenas, que está por inaugurarse en la Galería Hispánica Contemporánea, en la Ciudad de México (Guadalajara 88, colonia Roma).

"Y si Kandinsky enunciaba el punto como la forma más concisa del tiempo y la línea como su continuidad, estas imágenes en devenir, que se sitúan a la vuelta de apenas una centésima de segundo, no dependen sino del 'instante decisivo'; de su 'instante decisivo', sin concesiones, sin arrepentimientos. La poesía no se caza, hay que esperarla, ya que, en caso contrario, se toma sus rodeos, juega al escondite o nos burla cambiando de rumbo. Es por lo tanto gracias a esta fracción, a esta ciega inflexión en el tiempo de espera, que sobreviene la imagen", precisa la especialista.

"Las fotografías de Jessica Lange son escollos sin más pretensiones que hacer visible el movimiento de la vida". Sobre sus fotografías en México, la curadora indica que "más que una serie de fotografías, México es un paseo por el diario de impresiones de Jessica Lange".

Dice que "furtiva, delicada, discreta, Jessica Lange entra en escena, está presente en la historia que nos cuenta, lanzándose cuerpo a cuerpo con la realidad; puesto que se trata de eso y no de otra cosa: del cuerpo. Ya no está en la espera, ni en la distancia; se instala en una continuidad, la de una narración, de una película".