Jalisco se erige como modelo de protección de tradiciones

El Centro Regional para la Salvaguarda del Patrimonio Inmaterial de América Latina registró procesos de este rubro realizados en Guadalajara en 2014.

Guadalajara

El Centro Regional para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial de América Latina (CRESPIAL) de la UNESCO con sede en Perú, giró su mirada a Guadalajara en 2014 para impartir la metodología de elaboración del Plan Nacional para la Salvaguardia, en este caso del Mariachi y registró el proceso para poderlo aplicar en otros casos similares que puedan surgir en América Latina. De esta forma, Jalisco se coloca como un ejemplo a seguir en este rubro, según anuncia Ignacio Bonilla, director de Culturas Populares de la Secretaría de Cultura de Jalisco (SC).

El funcionario, además de expresar su satisfacción de lo que se ha logrado hasta el momento en este tema, dice que  en 2015 se concentrarán en promover que algunos medios comerciales incluyan en su programación  grabaciones de mariachis tradicionales, como se hacía aún en la década de los años 70, según rememora. Respecto al trabajo que han estado realizando con el CRESPIAL, Bonilla explica que durante 2014 con presencia de integrantes de la Comisión Nacional para la Salvaguardia del Mariachi (CONASAM) se documentó en diversas plataformas el proceso que pretende ser usado como material didáctico en todos los países de habla hispana para desarrollar los planes de conservación de manifestaciones consideradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Dicha comisión que fue instalada desde 1 de septiembre de 2012 se compone de cuarenta representantes del INBA, los ayuntamientos jaliscienses de Cocula, Tecalitlán, y Guadalajara, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), e instituciones relacionadas con la conservación en este rubro, así como músicos y académicos que apoyan esta labor.

Silvia Martínez, Secretaria Ejecutiva del CRESPIAL, Anna Goycolea, encargada del Patrimonio Cultural Inmaterial de Culturas Populares del CONACULTA, y Claudia Corral de la misma institución participaron en la realización del registro mencionado y a partir de ese trabajo vienen realizando una valoración a futuro de entornos favorables y desfavorables para que siga vigente el mariachi tradicional. De esta manera los implicados buscan consolidar  y corregir de manera constante las acciones relacionadas con dicha salvaguardia.

El CRESPIAL, según Bonilla, estimó de manera positiva la serie de investigaciones que se han realizado en México respecto al mariachi tradicional, ya que en la última década se ha incrementado el número de investigadores que documentan esta manifestación y que antes la realizaba un círculo reducido en el país como Álvaro Ochoa, Jesús Jáuregui y Arturo Chamorro. Hoy además hay escuelas de mariachi en Guadalajara, Cocula, Torreón, Chihuahua, en la Ciudad de México que son medidas de preservación de la música mexicana.

De acuerdo al funcionario los dos años que han transcurrido a partir de la declaratoria, han producido resultados notables, y lo más importante es que todo este movimiento se ha impulsado desde Jalisco. Bonilla dice que lo que se vive hoy es el fruto de un proceso de diez años atrás antes de que se obtuviera la declaratoria por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la  Cultura (UNESCO). “El mariachi, música de cuerdas, canto y trompeta” es una de las siete manifestaciones culturales de México reconocidas ante el mundo bajo esta certificación y la única de Jalisco de este tipo que encuentra su bastión más importante en la realización del Encuentro Nacional de Mariachi Tradicional (ENMT) que en 2014 alcanzó su edición 13. Otro aspecto importante es que ha habido un aumento de la población joven por integrar este tipo de conjuntos, con lo que se garantiza la trascendencia de esta corriente musical. “Ahora más del cincuenta por ciento de los participantes ENMT son menores de 40 años cuando al principio del encuentro, más de la mitad eran señores de sesenta años en adelante”, subraya Bonilla y agrega que plan de salvaguardia ya tiene programadas varias actividades hasta el 2018 y en febrero se realizará la reunión de la CONASAM más próxima. Dicha reunión tendrá como propósito hacer crecer la Cátedra José Hernández de Torreón.