Muere Jacques Rivette, padre de la Nueva Ola francesa

El cineasta francés se caracterizó por romper con los convencionalismos al crear películas de larga duración como "Out One", cinta de 12 horas dividida en ocho capítulos. 
El cineasta Jacques Rivette es considerado como el padre de la Nueva Ola del cine francés.
El cineasta Jacques Rivette es considerado como el padre de la Nueva Ola del cine francés. (AFP)

París, Francia

El cineasta francés Jacques Rivette, considerado el padre de la "nouvelle vague" o Nueva Ola del cine francés junto con Jean-Luc Godard, François Truffaut y Claude Chabrol, falleció a los 87 años de edad, informó su productora, Martine Marignac.

El más misterioso de esa generación de directores que revolucionaron el séptimo arte en Francia murió pocas semanas después de que las pantallas francesas volvieran a proyectar "Out one", una de sus obras maestras, de más de 12 horas de duración repartidas en ocho episodios.

Rivette rompió los convencionalismos del cine, empezando por la duración, lo que le llevó a filmar películas de 4 horas; el guión, que en muchos aspectos dejaba al libre albedrío de los actores, o el ritmo, lento y meticuloso para dar a los espectadores la posibilidad de conocer a sus personajes.

Una muestra de su carácter, el más revolucionario de la "nouvelle vague", introdujo técnicas nuevas, como la de pedir a sus actores que improvisaran.

Entre sus obras más conocidas figuran "Paris nous appartient", "L'Amour fou", "Céline et Julie vont en bateau", "Noroît", "L'amour par terre", "Hurlevent" o "Ne touchez pas à la hache".

La búsqueda de un cine libre le llevó a chocar con la timorata censura de la época, como le sucedió en 1966, cuando vio cómo "La religieuse de Diderot", protagonizada por Anna Karina, era prohibida por tratar la historia de una novicia que se negaba a aceptar los votos para ingresar en un convento.

En total, una treintena de filmes dirigidos entre 1949 y 2009, además de una serie de críticas en los años en los que trabajó en la revista "Cahiers du cinéma", entre 1952 y 1965.

Durante su carrera tras las cámaras fue fiel a una serie de actrices, como Bulle Ogier, Juliet Berto, Jane Birkin, Géraldine Chaplin, Sandrine Bonnaire, Emmanuelle Béart o Jeanne Balibar.

Pero también a los guionistas Jean Gruault, Suzanne Schiffman, Pascal Bonitzer y Christine Laurent.

Su cortometraje "Le coup du berger", rodado en 35 milímetros en el apartamento de Chabrol en 1956, es considerado el detonante de la "nouvelle vague".

Un movimiento al que se mantuvo fiel durante medio siglo con su espíritu de libertad, que en su caso se tradujo en una permanente búsqueda de la trasgresión de las reglas.

Rivette nació en Rouen el 1 de marzo de 1928 y sus primeros contactos con el cine fueron a través de la crítica, a través de la cual siempre buscó la polémica.

Cuando en 1949 desembarca en París se encuentra en la cinemateca a Truffaut, Chabrol y Godard, con quienes funda "La Gazette du cinéma", donde para muchos se establecen los fundamentos de la "nouvelle vague".

En los años siguientes trabajó como auxiliar técnico para Jean Renoir, Truffaut y Rohmer, hasta que tras rodar varios cortos lanzó su primer largometraje, "Paris nous appartient", tras superar problemas de financiación.

El presidente francés, François Hollande, lo recordó como "uno de los mayores cineastas" cuya "obra fuera de normas le valió un reconocimiento internacional", mientras que la ministra de Cultura, Fleur Pellerin, estimó que se trataba de la desaparición de "uno de los principales cineastas de lo íntimo y de la impaciencia amorosa".

Era "uno de los más lúcidos, más inventivos y más libres de la Nueva Ola", subrayó el ex crítico y expresidente del Festival de cine de Cannes, Gilles Jacob.

"El cine francés pierde a uno de sus directores más libres e inventivos", coincidió la actriz Anna Karina, que actuó en su película "La religieuse" (La religiosa, 1966).