Jacobo y sus discípulos

El Santo Oficio
Editorial Diana
Editorial Diana

El 2 de julio de 2015 murió el más grande periodista de la televisión mexicana. Un año después, sus discípulos lo recuerdan con el libro 24 Horas con Jacobo Zabludovsky (Diana) coordinado por Philippe Bac y prologado por Miguel Alemán Velasco.

Es un libro de anécdotas, de testimonios sobre el carácter de un hombre disciplinado, apasionado de su trabajo, de un reportero de tiempo completo, de un maestro exigente y amable, comprometido con la información rigurosamente comprobada. “Prefiero perder la noticia que no esté confirmada, a caer en la especulación”, les decía a sus colaboradores, según recuerda Fernando Schwartz, uno de los 54 invitados a este libro.

Tampoco le gustaban las fuentes anónimas. Cuando el levantamiento en Chiapas, el 1 enero de 1994, Juan Sebastián Solís, reportero de guardia de 24 Horas, reunió una gran cantidad de información. Lo llamó por teléfono y le contó de la presencia de hombres armados en el estado, de alcaldías tomadas, de retenes en las carreteras, de saqueos, de muertos y heridos. Zabludovsky —dice Solís— “Me pidió que contactara a alguien que estuviera al frente de alguna de las alcaldías que habían sido tomadas para que me describiera lo que estaba pasando, y que verificara que esa persona era quien decía ser”. De esta manera, con datos fidedignos, “Televisa fue el primer medio que dio la noticia del levantamiento del EZLN a nivel nacional e internacional”.

Heriberto Murrieta cuenta la ocasión cuando, a las 8 de la noche, le pidió conseguir una entrevista con Julio César Chávez, quien vivía en Culiacán. Faltaban dos horas para el comienzo del noticiario y se atrevió a replicarle:

“—Señor, eso es prácticamente imposible.

“Jacobo me respondió a su manera, sin despeinarse, imperturbable:

“—Pues a ver cómo le haces?”.

Desde luego, consiguió la entrevista.

Algo parecido le sucedió a Valentina Alazraki, corresponsal en El Vaticano. Recién electo papa, Juan Pablo II anunció un viaje a México. Jacobo la llamó y le pidió una entrevista con él. Ella replicó:

“—Licenciado, los Papas no dan entrevistas.

“—Chiquita —le respondió—, luego me cuentas cómo resolviste tu problema”.

Al día siguiente, Valentina, con un camarógrafo y un sombrero de charro en la mano, se escondió detrás de unas plantas frente al aula de audiencias generales. Cuando Juan Pablo II iba pasando, lo interceptó, le regaló el sombrero y consiguió la entrevista.

María Antonieta Collins, María Elena Rico, Rita Gánem, Gregorio Meraz, Lola Ayala, Rafael Vieyra y Vicente López Segura son algunos de los convocados a este libro, en el cual Joaquín López-Dóriga rememora, paso a paso, la última emisión del noticiario más importante de habla hispana, con su inolvidable final.

“—24 Horas termina hoy. Muchas gracias y buenas noches —dijo (a Jacobo) y con esas nueve palabras cerró un capítulo que duró más de 27 años. Un aplauso en los estudios y en los pasillos lo despidió”.

Querido cinco lectores, El Santo Oficio los colma de bendiciones. El Señor esté con ustedes. Amén.