La música, una "terapia" para la vida

“De nada sirve ser un virtuoso si no vas a atreverte a tocar frente a la gente”, es la filosofía de Iván "Black" Flores, quien con 13 años de carrera profesional, tiene cientos de experiencias.
Iván "Black" Flores, bohemio, habló de su experiencia en el mundo de la música.
Iván "Black" Flores, bohemio, habló de su experiencia en el mundo de la música. (Especial)

Torreón, Coahuila

Primer acercamiento con la música

Fue una guitarra que estaba colgada en la pared de mi casa, y a la que veía todos los días. Desde muy chico, no sé cómo, afinaba esa guitarra con el sonido de la estación de radio XEW. Y ya después con mis primos quienes forman parte de una orquesta, ese fue mi primer acercamiento con la música.

¿Cuántos años de carrera en la música?

13 años de carrera profesional en la música

¿Qué nos puedes decir de tu trabajo?

Que toco principalmente rock en inglés y en español, y que he formado bandas hasta de Regué. También he abierto conciertos para reconocidos artistas, he estado en festivales culturales, incluso internacionales. Gracias a la música he viajado al extranjero y he tenido grandes satisfacciones.

Me gusta mucho interpretar el rock en español y la música Latinoamericana.

¿Por qué decides incursionar en esto y no en otra cosa?

La verdad porque ganaba mucho más haciendo esto, pagué mi carrera de Comunicación cantando. Trabajé de comunicólogo pero me di cuenta que me iba mejor en la música decidí dar el paso y ser cien por ciento músico ya de forma seria.

¿Cómo percibes el proceso en los últimos años de la actividad de músico "bohemio", por decirlo de alguna manera, refiriéndonos así a oportunidades, al tema de la inseguridad, a todo lo que han tenido que enfrentar ustedes?

En 13 años que tengo cobrando por cantar, ya de forma profesional, no he dejado de hacerlo, incluso cuando la inseguridad era fuerte. Cuando existían las balaceras y todas estás situaciones, no dejé de cantar porque era lo que me llenaba, y lo que hacía alejarme un poco de esa realidad, era una terapia y un modo de subsistir y no deje de hacerlo.

Ahora, todo está mucho mejor en la ciudad. Creo que eso de permanecer frente a las personas y al público en tiempos difíciles es lo que me ha valido a formar un nombre ya que siempre estuve en esos bares, los únicos que permanecieron abiertos.

¿Es una actividad redituable o es más por amor al arte?

Es una carrera muy redituable y me ha ido bien. La música me ha hecho conocer diferentes partes de la república y del extranjero y creo que este año se viene mucho mejor.

Claro, existe de todo hay veces que es por amor al arte, como tocar en lugares en donde no te pagan, en la calle, en el "Moreleando", dar clases a niños que quieren aprender y que no tienen las herramienta, ni el dinero para pagar y uno les enseña. Esas son cosas que de alguna manera te van llenando y resultan en una comunidad mejor, de mejores músicos y de gente agradecida con la vida.

¿Están desapareciendo los verdaderos músicos de oficio, o están resurgiendo, o cómo percibes esta cuestión?

Es un proceso cíclico. Y siempre habrá buenos y malos músicos y siempre van a surgir más. y habrá gente que solo haga playback o que llegue con un tecladito a tocar a las fiestas y no digo que sea malo al fin de cuentas es un trabajo.

¿Cuáles son tus parámetros para definir a un buen músico según tu punto de vista?

No sé exactamente como definirlo, pero puedo decir que serían aquellos que tocan de verdad, aquellos que están conectados con el público, "De nada sirve ser un virtuoso si no vas a atreverte a tocar frente a la gente". La música es para disfrutarla, para tocar el corazón del público y el de uno mismo.