Iván López debutará en el Festival de Ópera Rossini

El joven conductor mexicano fue seleccionado entre 40 aspirantes de diversos países por el director artístico del encuentro musical.
Un concierto es un trabajo común entre el director y los músicos, dice.
Un concierto es un trabajo común entre el director y los músicos, dice. (Dirección de Música UNAM)

México

El 13 de agosto será una fecha significativa en la carrera del joven director de orquesta Iván López Reynoso. Ese día debutará en Europa al dirigir la ópera El viaje a Reims en el Festival de Ópera Rossini, en Pésaro, Italia, donde dará otra función tres días después. Será el primer conductor mexicano que participe en la historia de este encuentro realizado en la tierra natal de Gioachino Rossini.

Tras examinar los videos de 40 aspirantes, el director artístico del festival, Alberto Zedda, eligió al actual conductor asistente de la Orquesta Filarmónica de la UNAM (Ofunam). Es una ópera muy compleja, explica López Reynoso en entrevista con MILENIO. “Requiere de un elenco de 14 o 15 cantantes, todos con una extraordinaria habilidad para el bel canto, con coloratura y buenos agudos. Se debe contar con sopranos, mezzosopranos, tenores y bajos, todos con la especialidad en el estilo rossiniano, lo que hace muy difícil elegir un elenco”.

El reto para el director que se enfrente a esta ópera, agrega, es que se trata de una música “muy chispeante, muy efervescente,
muy viva todo el tiempo. La tarea es lograr una unidad dentro de este estilo rossiniano, que la partitura siempre tenga vida y este tono brillante y muy fluido”.

López Reynoso dice que los últimos dos años han sido muy importantes en su preparación, pues en México se le han brindado grandes oportunidades. Toda esta experiencia, asegura, le ha servido mucho para esta primera participación como director de orquesta a escala internacional. “Estoy muy agradecido con la oportunidad y me estoy preparando mucho para estar a la altura de las expectativas de la gente que ha confiado en mí en el festival”.

Su trabajo en la UNAM le ha permitido aprender mucho y crecer como músico pues, además de ser director adjunto de la Ofunam, también ha trabajado con la Orquesta Juvenil Universitaria Eduardo Mata (OJuem). “A ambas orquestas les guardo mucho cariño, pues me han acompañado en este proceso de crecimiento. Los videos que envié a Italia fueron uno con la Ofunam y otro con la Ojuem, así que gracias a estas dos agrupaciones tengo esta oportunidad”.

Con 23 años de edad, Iván considera que en los últimos años ha habido músicos jóvenes que han tenido la oportunidad de realizar una carrera en México y en el extranjero. “Se me ocurre Rodrigo Macías, quien también fue director asistente de la Ofunam y ahora está al frente de la Orquesta Sinfónica Mexiquense. También veo una gran oleada de voces mexicanas que hacen una diferencia en el ámbito internacional y nos están representando, como Javier Camarena, Rebeca Olvera, Alfredo Daza y otros que están despuntando, como Cassandra Zoé Velasco”.

Iván asegura que, más que creer en su talento, “los jóvenes deben desarrollarlo; ahí es donde radica la diferencia. El músico que hace una carrera importante es el que desarrolla al ciento por ciento sus habilidades y se dedica a cultivarlas”.

Respecto al papel del director de orquesta, el músico —quien debutó a los 19 años como director concertador con Las bodas de Fígaro, de Mozart— sostiene que “debe ser un moderador en ese constante debate que se presenta entre los músicos y la música. Nos toca una labor bastante complicada, que es conciliar todos los factores que se puedan presentar en un ensayo para que la música sea la prioridad y nuestro único fin común. No me considero para nada un dictador; no me gusta pensar que el trabajo solo lo hago yo, sino que es un trabajo en común con todos y cada uno de los músicos (y los cantantes, en el caso de que sea una ópera). Todos los personajes involucrados en el espectáculo son puntos clave para el éxito”.