Con homenajes en Italia recuerdan el aniversario luctuoso de Paolo Pasolini

El artista italiano recibió numerosos homenajes en Italia para recordar el cuarenta aniversario de su muerte.
Retrato del artista italiano realizado por el pintor Federico Draw.
Retrato del artista italiano realizado por el pintor Federico Draw. (EFE)

Roma

El artista italiano Pier Paolo Pasolini recibió ayer numerosos homenajes en Italia para recordar el cuarenta aniversario de su muerte, un destino que para él no solo consistía en "no poder comunicar, sino en ser ya para siempre incomprendido".

Numerosas ciudades de toda Italia, así como colectivos o asociaciones, prepararon actividades como exposiciones, proyecciones de sus filmes, partidos de fútbol —tan apreciados por el autor— e incluso vigilias laicas para conmemorar esta efeméride.

Pasolini (Bolonia, 1922) se definía como "escritor" pero en su vida tocó múltiples palos, como la poesía, la narrativa, el ensayo o el cine, siempre fiel a su estilo irreverente y provocador, porque para él "escandalizar es un derecho y ser escandalizado, un placer".

La polémica envolvió su vida, desde sus orígenes en una aldea friulana, pasando por su figura como intelectual, hasta su muerte frente al mar en la noche entre el 1 y el 2 de noviembre de 1975.

El poeta había acudido a Ostia, en el litoral romano, para mantener relaciones sexuales con un chapero de diecisiete años llamado Giuseppe Pino Pelosi, que pasaría a la posteridad como el autor de su brutal asesinato. El joven confesó la autoría del crimen y fue condenado a 9 años de prisión, de los que acabaría cumpliendo cuatro, si bien más tarde se desdijo de su versión y llegó a cambiarla en múltiples ocasiones.

Hoy muchos recuerdan la imagen del cuerpo inerte del artista en una playa romana, con apabullantes signos de violencia, y dudan de la versión oficial.

Aducen que una persona sola no pudo masacrar de ese modo al intelectual, que se había granjeado numerosos enemigos con sus airadas opiniones y sus polémicas creaciones, marcadas por el sexo y el lenguaje desvergonzado.

Italia perdió así a uno de sus intelectuales más prominentes y rebeldes del siglo XX, aunque atosigado por la censura y la magistratura.

Pasolini se enmarca en el ambiente intelectual de Roma, ciudad a la que llegó con su madre en 1950 tras ser expulsado del Partido Comunista y de la escuela en la que trabajaba como profesor, acusado de corrupción de menores.

El lugar donde su cuerpo fue hallado masacrado y sin vida ha sido convertido en un parque consagrado a su persona y que gira en torno a una escultura en mármol obra del artista romano Mario Rosati.