Issste salva en terapia intensiva a un adolescente desahuciado

La madre dice que ya había sido canalizada al servicio de tanatología. Fue atropellado en la parte del abdomen por un camión de carga de tres toneladas.
Lizbeth Tovar y Emiliano Pérez Tovar cuentan su experiencia.
Lizbeth Tovar y Emiliano Pérez Tovar cuentan su experiencia. (Especial)

México

Un resbalón al cruzar una avenida propició que pasara un camión de tres toneladas sobre Emiliano Pérez Tovar, causándole lesiones severas en intestinos y diversas partes de la pelvis, así como fracturas en cadera y espalda baja.

Sergio Pérez Arau, jefe de la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica del Hospital Regional Adolfo López Mateos, del Issste, explicó que aunque el día del accidente (26 de junio de 2015) en Querétaro Pérez Tovar fue atendido de inmediato, debió ser trasladado tres semanas después a la Ciudad de México por las diversas complicaciones.

Al adolescente de 16 años, además de padecer una infección importante, su piel comenzó a separarse, causando ruptura de vasos sanguíneos y linfáticos, generando acumulación de líquido y muerte de la piel.

"Cayó en terapia intensiva en cuestión de horas debido al ataque de diversos microorganismos, tenía presión arterial baja, mal funcionamiento cardiaco, se estaban afectando otros órganos", recordó el especialista.

Un equipo multidisciplinario, detalló Pérez Arau, se dedicó a monitorear y contener la infección, aunque el pronóstico era de muerte. "Mi hijo me pidió permiso para morir y yo se lo di, de hecho me mandaron al servicio de tanatología", explicó Lizbeth Tovar, madre del menor.

"Se hizo una labor intensa para preservar el tejido vivo en la espalda alta y solo eliminar el necrosado. Infectología y las muestras constantes nos permitieron identificar la bacteria que estaba atacando a Emiliano; se le otorgó un tratamiento de amplio espectro", explicó el médico.

Luego de 180 días de estar en terapia intensiva, en el hospital lograron estabilizarlo y de hecho se dieron cuentan de su proceso de recuperación "cuando después de ser alimentado con nutrición parental comenzó a pedir camarones al mojo de ajo", recordó.

Casi de inmediato entró el equipo de Elizabeth del Carmen Rodríguez Rojas, jefa de cirugía plástica y reconstrucción, que se dio a la tarea de trabajar con la "gran deformidad" por el aplastamiento.

"Logramos que Emiliano no fuera transfundido. Se hicieron varios injertos en la herida amplia, de 12 centímetros, en la cresta iliaca. También se le hizo una colostomía, donde se cortó parte del intestino y después se procedió a reconectarlo. Las heridas comenzaron a cerrar de manera exitosa, el tejido perdido se está ya regenerando, y Emiliano está perfecto", detalló la cirujana.

Casi un año después del accidente, Emiliano se presentó acompañado de su madre, así como de los médicos, como parte de uno de los programas de éxito impulsados en el Issste.

Y es que ante de instalarse la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica la mortalidad por falta de equipo y tecnología adecuadaen ese hospital era de cinco menores por cada 100.

Ahora ese índice es de 1 por cada 200, lo que representa una disminución de 90 por ciento en la mortalidad de menores que llegan a terapia intensiva.

Este avance ha significado, solo en el caso de Emiliano, una inversión de 3 millones 47 mil 376 pesos por la instancia hospitalaria.

Emiliano es un adolescente que tiene planeado regresar a la escuela y no culpa a nadie de lo sucedió; de hecho, se preocupó por el chofer del camión de carga.

El coordinador de Pediatría del Hospital, Jorge Robles Alarcón, destacó que este es un caso emblemático de los que a diario se registran en las más de mil 200 unidades médicas del país.

"Todo el tratamiento especializado que se brindó al paciente le garantiza calidad de vida funcional, sicológica y estética; es ejemplo de la importancia del sistema de seguridad social para su derechohabiencia", dijo.

Los elementos clave para salvar a Emiliano, abundó, fueron contar con equipos multiprofesionales de alta especialidad que deciden por consenso la estrategia de tratamiento integral, así como disponer de una Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica pionera en México, con 30 años de experiencia, donde se cuenta con moderna infraestructura de sostén de vida especializada en infantes por grupos de edad.