Investigarán pasado teotihuacano en Tulancingo

La zona ubicada entre terrenos ejidales y de particulares está en un proyecto para continuar con su estudio, además de acondicionarse para la visita pública, y ubicar ahí un museo de sitio.
Zona arqueológica de Huapalcalco
Zona arqueológica de Huapalcalco (Archivo)

Tulancingo

Hay vestigios de ciudades teotihuacanas en Tulancingo que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) investigará ampliamente durante 2014, la más importante de éstas es la zona arqueológica de Huapalcalco, para lo cual el ayuntamiento adquirió este año seis hectáreas, para su resguardo e investigación.

La zona ubicada entre terrenos ejidales y de particulares está en un proyecto para continuar con su estudio, además de acondicionarse para la visita pública, y ubicar ahí un museo de sitio.

Alejandro Aldana Barragán, director de Cultura y Turismo municipal, informó sobre la adquisición de predios, y sobre la urgente adecuación a la visita, pues actualmente no se tiene ninguna señalización, ni tampoco una investigación que permita indagar en la importancia del sitio.

"Pero se debe antes regularizar muchos de los predios, que si bien los vecinos se mostraron desconfiados en un principio, después vieron la ventaja de poder ellos obtener una ventaja de un territorio donde no pueden construir ni sembrar, al ser una reserva federal."

El objetivo es iniciar con una investigación profunda en los 25 montículos donde visiblemente se ocultan más edificaciones piramidales, resguardar de daños a las pinturas rupestres en los acantilados del terreno, e impulsar a Huapalcalco como un sitio arqueológico acondicionado para visitas turísticas.

Esta investigación estará a cargo de Enriqueta Olguín, de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y del INAH, y a través del Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados (PAICE) de Conaculta, donde se gestionarán los recursos necesarios para erigir en el sitio un Museo comunitario.

El funcionario comentó que de las seis hectáreas, cinco fueron cedidas por los propietarios originales al ayuntamiento a cambio de otros terrenos útiles para labores agrícolas, y una más que la delegación del INAH en Hidalgo compró a precio catastral.

El otro vestigio al que se volcará la investigación es Zazacuala, descubierto en 1970 por un matrimonio de arqueólogos canadienses, y que dada la extensión de su área ceremonial se le observa más grande que la de Huapalcalco.

Está compuesta de grandes áreas conteniendo complejos arquitectónicos de red de una gran longitud, plataformas o paredes que están colocadas en pequeñas plazas tendidas, pero también colocadas en espacios abiertos tendidos, un complejo tipo ciudadela similar al de Teotihuacán en donde se encuentra el templo de Quetzalcóatl.

Investigaciones

El delegado estatal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Rodolfo Palma Rojo, informó sobre acuerdos a los que ya se llegó con los propietarios donde hoy se realizan labores de salvamento y estudio, y se estudia incluso la posibilidad de comprar estos terrenos.

"Aunque somos instancia federal no somos el Ministerio Público y no podemos entrar a los terrenos sin el consentimiento, y sé que el INAH ha mostrado interés de comprar terrenos, y los propietarios están contentos y acceden a esto, pero es una solución de dos posibles, la otra es buscar y volver a enterrar para salvaguardar la zona" señaló.

Además de las demandas por rescatar del vandalismo la zona arqueológica, hechas por ciudadanos de Tulancingo, al INAH le llamó el interés por investigar unas piezas esféricas de barro que se encontraron en el sitio, piezas de un tipo que nunca antes se había visto.

"Es una hallazgo que nos ha intrigado y que habíamos evitado hacerlo público para evitar saqueos, y son unas esferas que llaman mucho la atención, rescatamos más de 90, son muy lisas y muy bien hechas, y las vamos a meter a restauración para limpiarlas, es algo que los arqueólogos no habían visto antes" señaló.

La excavación se encuentra en propiedad privada, por lo que el centro INAH ya maneja la posibilidad de adquirir ese predio y otros más donde ven la potencial existencia de edificaciones o centros ceremoniales.