¿Cuál fue el motivo de la película?

En "Interestelar", los personajes viajan a otra galaxia con la idea de buscar un planeta que tenga las características del nuestro para ser poblado por la raza humana.
Amasijo de efectos sin pies ni cabeza.
Amasijo de efectos sin pies ni cabeza. (Especial)

Interestelar es una película con efectos visuales realizados por los mejores especialistas estadunidenses, y el resultado es, sin duda, envidiable: el despegue de la nave espacial, la llegada a Saturno, las olas gigantescas en la otra galaxia, la zona fría con nubes congeladas, los movimientos del robot, etcétera. Además, cuenta con una excelente banda sonora.

Todos estos valores llaman la atención: son la garantía de que el espectáculo de la ciencia ficción va a amarrar al público, pero ¿qué sucede cuando los elementos, de alta calificación, están regidos por un guión desdibujado, incoherente, a menudo inverosímil, que no genera una gota de emoción y en el que ninguno de los personajes tiene la menor idea de a dónde se dirige? ¿Pueden imaginarse qué pasa cuando a una película ya no se le cree nada a los treinta minutos? Lo terrible es que dura casi tres horas.

Los personajes viajan a otra galaxia con la idea de buscar un planeta que tenga las características del nuestro para ser poblado por la raza humana, ya que la Tierra tiene pocas posibilidades de subsistir; pero nunca sabemos por qué se va a terminar la vida en nuestro planeta, lo cual apenas se menciona en un diálogo. Es la manera más arbitraria de evadir la consistencia dramática, pero eso no es todo: más adelante resulta que la verdadera misión es que la expedición fue enviada con la intención de no regresar a casa; entonces ¿cuál es el motivo de la película? A partir de este momento, los efectos más costosos por elaborados se convierten en un simple truco que no evita que nos fijemos constantemente en el reloj.

Ya entrado en la depravación, en el gusto de sentirme mal por semejante esperpento, decidí estoicamente quedarme hasta el final: los personajes llegan a Saturno, encuentran el hoyo negro, se introducen en la nueva galaxia, viajan miles de millas, luchan con un mar enfurecido, pero cuando se enteran de que no tiene sentido lo que están haciendo, deciden regresar. Pero resulta que ya no tienen combustible y entonces, por arte de magia, porque los autores son únicos en su ignorancia narrativa, deciden meter a Cooper, el personaje principal, en una dimensión desconocida y —¡santo deux ex machina! — despierta en un hospital en la Tierra.

Pero lo más risible es que la hija de Cooper logra hacer una ecuación que ayuda a que la Tierra permanezca tal y como la padecemos o gozamos actualmente; entonces vuelvo a preguntar: ¿cuál fue el motivo de la película? Es solo un amasijo de efectos sin pies ni cabeza.

Interestelar (Estados Unidos, 2014), dirigida por Christopher Nolan, con Matthew McConaughey y Anne Hathaway.