Instituto Francés de La Laguna presentó “José el Soñador”

En la puesta en escena fueron pocas, casi nulas, las faltas de coordinación o de entonación. Participaron estudiantes de todos los grados, bajo la dirección de Eduardo Adrián Rodríguez.
Estudiantes del Francés presentaron 'José el Soñador'.
Estudiantes del Francés presentaron 'José el Soñador'. (Aldo Cháirez)

Gómez Palacio, Durango

El Instituto Francés de La Laguna retomó el pasaje bíblico que se convirtió en un afamado musical de Broadway, "José el Soñador", que se presentó ayer en el auditorio de la casa de estudios.

Participaron estudiantes de todos los grados, desde preescolar hasta universidad, tanto en la actuación como en la musicalización, ya que trataron de ser fieles a la obra adaptada a musical por Andrew Lloyd Webber y Tim Rice.

La obra comenzó a telón cerrado, escondiendo una escenografía que dejaba poco a la imaginación, es decir, que no le faltaba un sólo detalle.

“La actualización de arreglitos, con una versión y con otra, con la música para que también los muchachos le hallaran el gusto para poder contagiar esto, pues sí fue un tanto complicado".

Aparece José y comienza a cantar, frente a un grupo de niños que los escuchaban atentos. Se abre el telón.

Sobre el escenario aparecieron una veintena de personajes, los más pequeños, pese a la edad, demostraron saber qué hacer sobre el escenario, pues en la coreografía no dieron un solo paso en falso en su papel de ovejas, corderos y hasta árboles.

Aunado esto, los más grandes dieron cuenta de que en el instituto se albergan voces a tono y con potencia, así como soltura en el proscenio.

En la puesta en escena fueron pocas, casi nulas, las faltas de coordinación o de entonación.

El grupo musical también hizo su trabajo, resaltó la intención de una obra que debido a su naturaleza es compleja. No obstante el apoyo musical no dejó caer a la puesta teatral.

La historia que interpretaron está albergada en el antiguo testamento de la biblia: José era un profeta del que estaban celosos sus hermanos porque era el consentido de papá, lo venden, llega a Egipto y se convierte por azares del destino (o más bien de Dios) en el gran visir, rescata a Egipto y al último se reencuentra con su familia.

Eduardo Adrián Rodríguez, profesor de artísticas del Francés y encargado de la obra musical, expresó respecto a las complicaciones del montaje que “la actualización de arreglitos, con una versión y con otra, con la música para que también los muchachos le hallaran el gusto para poder contagiar esto, pues sí fue un tanto complicado.

Este musical, ya dándole de lleno, la última época fue de mes y medio, pero los muchachos venían toda la tarde y de lunes a domingo”.