El Instituto Smithsoniano celebra a John Coltrane

El saxofonista “se dedicó en vida a perseguir ese principio básico del jazz, que es moverse siempre hacia adelante”, dice Ken Kimery en entrevista con MILENIO.
De izquierda a derecha: McCoy Tyner, Pharoah Sanders y John Coltrane con el productor Bob Thiele.
De izquierda a derecha: McCoy Tyner, Pharoah Sanders y John Coltrane con el productor Bob Thiele. (Especial)

México

El jazz es importante no solo para el Instituto Smithsoniano, sino para Estados Unidos, asegura Ken Kimery, director del Programa de Historia Oral del Jazz del Museo Nacional de Historia Estadunidense. “El jazz habla del país de manera muy amplia: habla de su fundamento cultural, de la lucha contra la segregación, de la diplomacia cultural, de la exportación de nuestra cultura. El jazz es un reflejo de la experiencia estadunidense”.

Como parte de esta experiencia, el museo situado en Washington celebra el 50 aniversario de A Love Supreme, disco seminal de la historia del jazz, grabado por John Coltrane en 1964. En el marco de la exposición Historias estadunidenses se exhibe uno de sus saxofones, un Selmer Mark VI, hecho en París en 1965, recientemente donado por su hijo, el también saxofonista Ravi Coltrane, así como la partitura original de A Love Supreme y una serie de fotografías inéditas de Chuck Stewart. El fotógrafo documentó la grabación del disco registrado el 9 de diciembre de 1964 en el estudio de Rudy van Gelder en Englewood Cliffs, Nueva Jersey.

Otras actividades han incluido la presentación del Cuarteto de Ravi Coltrane, así como el taller Coltrane para niños, dedicado también a maestros de música y público en general. Miles de ejemplares de un cartel diseñado por el artista Joseph Holston se han distribuido en escuelas, oficinas de gobierno y diferentes organizaciones culturales y educativas, tanto en Estados Unidos como en otros países. La muestra permanecerá abierta hasta el 17 de junio.

Kimery, también productor ejecutivo de la Smithsonian Jazz Masterworks Orchestra, dice en entrevista con MILENIO que A Love Supreme “todavía tiene resonancia no solo entre la comunidad jazzística, sino que se extiende más allá. Hay músicos como el guitarrista Phil Lesh, quien estuvo en Grateful Dead, quien afirma que fue un punto de inspiración muy importante en su desarrollo como artista y como músico”.

¿Cómo definiría la importancia de Coltrane como músico y su trascendencia social?

Cambió la estética de la música, transformó el lenguaje y lo llevó en una dirección que nos ha formado como músicos, investigadores y maestros respecto a la naturaleza misma de la música; se dedicó en vida a perseguir ese principio básico del jazz que es moverse siempre hacia adelante. Cuando ves el arco de su carrera te das cuenta de que abrazó la historia del jazz y la hizo parte de su formación cuando era discípulo de Johnny Hodges, e incluso tocó con él y con grupos similares como acompañante, con Miles Davis y otros, hasta encontrar su voz propia en el cuarteto con McCoy Tyner, Jimmy Garrison y Elvin Jones.

¿Cuál fue la aportación del cuarteto?

Con estos músicos Coltrane empezó a cambiar la fundación armónica, incorporando también lo que estaba ocurriendo en el país en ese tiempo, que tenía mucho que ver con sus problemas y desafíos, como la segregación, la no inclusión de la voz y la experiencia afroamericana. Su música tuvo una resonancia muy fuerte al respecto. Uno se da cuenta de que tiene esa urgencia de decir las cosas por medio de los nombres de sus piezas, pero también a través de su fuerza artística emocional. Ya no se trataba únicamente de tocar sobre una estructura, sino definir, decir algo que necesitaba ser dicho en esta época en particular y que tuviera resonancia. En A Love Supreme se puede escuchar que se acerca a la espiritualidad y se refiere a los desafíos que vive el país, como es el problema del racismo. Su respuesta natural fue expresar esto a través de la música.

Donar uno de los instrumentos de Coltrane fue un noble gesto de parte de su hijo.

Sí, Ravi fue extremadamente generoso y estamos orgullosos de ser los custodios de este hermoso artefacto. No es que yo haya acuñado la frase, pero debo decir que estamos en el negocio del “para siempre” y a través del museo podemos mostrar el saxofón a un gran público, a las generaciones futuras. Es algo que irá más allá de mi propia vida y de quienes ahora son jóvenes. Es una gran responsabilidad, que tomamos muy en serio.

Nuevo álbum en concierto

De acuerdo con información de Jeff Tamarkin en la revista Jazztimes, el 23 de septiembre Impulse! y Resonance Records editarán un disco doble inédito de Coltrane: Offering: Live at Temple University, grabado el 11 de noviembre de 1966 en esta universidad pública situada en Filadelfia. En el concierto la banda incluyó a Alice Coltrane en el piano, Pharoah Sanders en saxofón y flauta, Sonny Johnson en el contrabajo y Rashied Ali en la batería.

La grabación del concierto fue realizada seis semanas después del cumpleaños número 40 del saxofonista y nueve meses antes de su fallecimiento. En un boletín, Impulse! y Resonance Records afirman que el disco “es emblemático de las florecientes energías y las ideas radicales que salían a la superficie y con las que Coltrane tuvo mucho que ver durante siete años a partir de 1960, cuando dejó de trabajar para Miles Davis para seguir su propia visión como líder”. El álbum incluye versiones de las obras seminales “Naima”, “My Favorite Things”, “Crescent”, “Leo” y “Offering”.