Instalan un simulador espacial para niños en Universum

En la atracción, basada en el módulo "Franklin 125" de la NASA, los mayores de ocho años arman todos los circuitos que necesita la nave para funcionar.
Pueden participar 10 personas que son dirigidas por un comandante que les da las instrucciones para resolver problemas.
Pueden participar 10 personas que son dirigidas por un comandante que les da las instrucciones para resolver problemas. (Héctor Téllez)

México

Desde este fin de semana se puede simular un viaje a la Luna, Marte o cualquier rincón del sistema solar en Universum Museo de las Ciencias, de la UNAM, gracias al E-Scientia, un simulador de vuelo espacial.

La aventura interestelar, para niños mayores de ocho años, es la primera en México que, a través de gráficos y un tablero, les brindará la oportunidad de resolver problemas técnicos que se presenten durante el viaje.

“En el módulo los chicos pueden hacer un viaje espacial, van a otro planeta y ellos arman los circuitos que requiere la nave para alimentarse de energía, así como los sistemas que requiere el monitoreo de los signos vitales de los astronautas; es muy entretenido”, explicó José Franco, director general de divulgación de la Ciencia de la UNAM.

Primeros astronautas

Darío Mairen, de 9 años, cuando  sus papás le dijeron que habría un simulador de este tipo, no dudó en insistir todos los días para que lo llevaran a conocerlo.

“Mi tío le dijo a mi papá que había un simulador y aquí estoy, estoy feliz porque me gusta todo lo que tenga que ver con el magnetismo”, explicó el pequeño.

Mientras maniobra el tablero lleno de circuitos multicolores frente a él y no despega la mirada del monitor, Darío presume que le gustan las matemáticas y las ciencias naturales, por lo que no descarta ser un científico o ir al espacio de grande.

“La ciencia se me hace algo padre porque me gusta la levitación y las cosas así y aquí me acaban de enseñar a hacer un circuito con un poco de ayuda de la computadora que parece un manual que me indicaba donde tenía que poner los circuitos y se conecta para lograr terminar un ocho”, expone.

La nueva atracción, basada en el módulo Franklin 125 —modelo de nave de la NASA—, consiste en una misión de vuelo simulado que dura 40 minutos y en la que participan 10 personas dirigidas por un comandante. Los tripulantes deberán escuchar con atención las instrucciones proporcionadas por los asistentes del museo para resolver cualquier eventualidad.

La pequeña “cápsula”, en un cuarto ubicado justo en la primera sala del museo, llama la atención por su imagen exterior que muestra a un astronauta emergiendo de una nave en medio del espacio.

Aunque los viajeros pueden ir preferentemente de los ocho a los 16 años, no importa la edad, siempre y cuando manifiesten el interés por aprender y divertirse.

Fomentar ingeniería

El director de Universum, Ernesto Márquez, explicó que la intención es fomentar el estudio de la ingeniería, desarrollo de tecnología y la programación computacional entre los jóvenes y niños.

“El módulo les permite desarrollar una serie de estrategias, porque en el viaje se encontrarán con algunos retos y deberán solucionarlos. Es crear circuitos de tal forma que, una vez que los desarrollan, se conectan al mismo sistema del viaje. Haces un conteo, entras al espacio y te vas encontrando con circunstancias como una lluvia de asteroides y necesitas resolverlas”, explicó Márquez a MILENIO.

“Es una manera de hacer saber que el trabajo de los ingenieros es muy importante dentro de la exploración espacial, no solo es el astronauta o los centros de mando”, explicó.

Márquez recalcó que además de ofrecer un nuevo equipo para hacer más entretenida la ciencia, buscan inculcar en los niños “la semilla” de la ingeniera.

“Sabemos que como en cualquier nación del mundo necesitamos orientar vocacionalmente a los jóvenes y es importante que México tenga cada vez más y mejores ingenieros para dar solución a toda la circunstancia de infraestructura y competitividad que este mundo nos exige”, indicó.

El simulador, abundó Franco, fue elaborado por un grupo uruguayos perteneciente al Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos, una organización internacional fundada en 1884 por personalidades como los inventores Thomas Alba Edison y Alexander Graham e integrada por empresas, universidades y gobiernos que impulsan esa rama de estudio.

El proyecto original del simulador fue implementado desde 2010 en el Museo Espacio Ciencia del Laboratorio Tecnológico en Uruguay. De acuerdo con Franco, solo existen cinco en el mundo (Uruguay, India, Sudáfrica, China y México).

El acceso ya está incluido con la entrada general a Universum y el simulador estará de manera permanente.